Hoy despertamos en una nueva isla: La Palma. Con el sol iluminando el día nos ha sido imposible evitar deternos a apreciar sus bellos parajes, las miles de plataneras, la costa sin fin y la carretera sin retroceso al interior de la montaña.
Una nueva incorporación se nos ha unido en nuestra expedición: José Correa. No solo nos ha emocionado su increíble trayectoria cinematográfica, sino que también nos ha permitido reflexionar sobre el poder de rescatar cosas del pasado para renovar el futuro. Aunque la sorpresa vino después, cuando un grupo de ru7eros nos ha hecho partícipes de sus enseñanzas en vida, impidiéndonos a muchos poder contener la lágrima.
El día acaba con un doble momento mágico: el sendero del Cubo de la Galga y las piscinas naturales del Charco Azul. Han sido expresiones mismas de la esencia de La Palma y de las sorpresas que nos esperan. Sin dudarlo, ahora entendemos por qué la llaman la isla bonita.
