El comienzo del día tuvo un buen sabor de boca gracias a las sensaciones vividas en la noche anterior que seguían prolongándose.
Igor, por su parte, se encargó de despertarnos con sus abrazos sin banda sonora esta vez… pero nos entregó un trozo de papel donde podíamos llevar a cabo la acción que contenía. Con el objetivo de alegrarnos a todos la mañana de forma diferente.
Aunque ya estaba Kike para eso, realizó uno de los buenos días más fiesteros/poligoneros de toda ruta hasta el momento, en nuestra cabeza solo sonaba “popopo” al finalizar la actividad.
Después de reactivar el cuerpo llegó la hora de reactivar el estómago. Al terminar, partimos hacia la montaña para colaborar quitando rabo de gato, ya podíamos notar la mejoría en la manera que usamos las herramientas. Era tanto la evolución en el método de trabajo que podíamos observar como temblaba de miedo el rabo de gato al acercarnos.
Al llegar al mediodía pusimos rumbo a casa para preparar comida caliente para el almuerzo y prolongar el bocadillo hasta la noche. El postre iba a ser una charla sobre resolución de conflictos dirigida por Isora, aprendimos que en los momentos de desacuerdo debemos tener los ojos bien abiertos y ser tolerantes y empáticos, de esta manera si mantenemos esta actitud evitaríamos más discusiones en un futuro.
Y llegó el momento de saber los últimos grupos de esta aventura, ya era inevitable pensar que esto se acababa, aunque todos intentábamos focalizarnos en que aún quedaba una isla entera por disfrutar. Sin embargo, nos daba vértigo hacer la compra porque éramos conscientes de que iba a ser la última del viaje. Aún así, un nuevo grupo significaba profundizar un poco más en unos nuevos compañeros lo cual eran buenas noticias.
Para finalizar el día, vivimos un concierto muy familiar con amigos delante del micro, Ari Jiménez y Jesús Garriga. Como siempre la música creó un gran ambiente y nos llevamos un gran momento a nuestro disco duro personal.
La hora de dormir se acercaba y el sueño hacía que nos enamoráramos de nuestra esterilla. El día había acabado.
