Dejando huella

Amanece un nuevo día en la aventura. Aún con los ojos cerrados nuestros compañeros de vídeo nos realizaron unas graciosas entrevistas para ver como reaccionábamos a esas horas tan tempranas, no tienen desperdicio. 6:20 de la mañana ¡Toca ponerse en marcha! Nos levantamos y esta vez lo hacemos al ritmo del exótico bollywod gracias a Jose.
Comenzamos y nos subimos a nuestra casa rodante. La primera jornada la dedicamos a limpiar de malas hierbas y basura las zonas ajardinadas del municipio que nos acoge en esta paradisiaca isla, La Oliva. Terminada nuestra huella positiva en Corralejo llenamos de nuevo nuestra guagua de música y ganas y ponemos dirección a la playa de Jarugo, que se encuentra en Tindaya. Para llegar a nuestro destino recorrimos un largo camino en el cual pudimos compartir tiempo y conocernos un poco mejor. Una vez allí, no lo pensamos dos veces, al agua de inmediato. Disfrutamos de un baño refrescante a la par que divertido y aprovechamos para comer nuestro delicioso bocadillo.
Ensalitrados y con las pilas recargadas recorremos el camino de vueta a casa, pero el día no acababa aquí. Al llegar nos distribuímos por talleres creativos y realizamos las actividades correspondientes. Después de este tiempo en grupo hemos recibido una grata visita, el grupo Guineo Colectivo nos ha brindado un rato con ellos donde hemos podido crear hasta una pequeña canción, no hay mejor arma para disfrutar que la música.
Las actividades por hoy han finalizado, como todos los días aprovechámos al máximo nuestra hora y media para ducharnos,cenar… ¡Y a la cama que nos vamos! Después de tanto ajetreo un descanso nos viene bien para empezar el día siguiente con más energía si cabe.

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