Un nuevo hogar

Destino Fuerteventura. Sergio, como representante de día se ha encargado de dar los buenos días con un abrazo. Ha sido lo primero que muchos han visto al abrir los ojos. Es una muy buena forma de comenzar el día teniendo en cuenta que debíamos despertarnos antes de lo normal para coger el barco hacia nuestro próximo destino.
Recoger nuestro material para dormir y asearnos se conviertieron en nuestras tareas de la mañana, sin dejar de lado la limpieza de las instalaciones del terrero de Guía.
La guagua, nuestra querida segunda casa, estaba con aforo completo tanto de equipaje como de ruteros a primera hora de la mañana. Nuestras maletas de viaje habían sido colocadas durante la noche anterior, al igual que los materiales de limpieza, grupales, etc.  Bastaba con echar la vista atrás para poder percibir el aire de desconcierto e ilusión que impregnaba aquel lugar. Ahí, al ver a todo el grupo junto recordé aquellas palabras de la pasada noche «soy porque somos».
Llegamos al puerto de Las Palmas. ¡Al fin! Hemos podido desayunar, juntos y en coro, como siempre. Además se han producido los primeros cambios de grupo.
Embarcamos. Aquí está nuestro primer viaje, hay muchos sentimientos encontrados. Primera vez que surcamos sobre las olas en esta aventura. Allí, a lo lejos, se divisa un horizonte que solo se distingue por las distintas tonalidades de azul, tanto del cielo como del mar.
Entran en escena las reuniones de los talleres creativos, aquellos momentos donde los ruteros damos rienda suelta a nuestra creatividad (música, literatura, artes plásticas, fotografía o vídeo) siempre guiados y aconsejados por nuestros dinamizadores de la coordinación técnica.
Hemos conocido nuestros nuevos visitantes: se incorpora al viaje Juan Serantes, Director Ejecutivo de Ruta Siete. Además, Adrián Mujica y Carlos Hernández «el optimista». También podremos contar con la presencia de Carlos Serantes que ha sido uno de los primeros técnicos de este emcionante proyecto. Espectación máxima es lo que ha creado la coordinación técnica ante las halabanzas que han hecho acerca de nuestros nuevos miembros en este gran equipo.
Además, hemos realizado la compra en una hora y cinco minutos, nos encontramos eufóricos porque comienza a dar frutos el trabajo en grupo.
Acaba la tarde y junto a ella, el traslado y la salida de nuestra zona de confort (Gran Canaria) para llegar a un nuevo lugar en el que pretendemos seguir demostrando nuestro crecimiento como grupo. ¡Esto no ha hecho más que empezar!

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