Elena Rosino fue una de las 45 estudiantes universitarias que se aventuraron a participar en la primera edición de Ruta Siete (2011) y desde entonces ha estado vinculada al proyecto formando parte de la Coordinación Técnica en 2012, 2013 y 2014 y colaborando en otras acciones en ediciones posteriores. Este año nos ha acompañado en calidad de “visita” y tal y como ella misma dice “he podido disfrutar el viaje de otra forma, sin ningún tipo de responsabilidad”. Esto nos ha permitido conocerla mejor, “exprimirla”.
Escuchar a Elena es aprender un poquito más sobre la vida y en concreto sobre cómo vivirla. Su experiencia personal es inspiradora. Viajera de naturaleza, acostumbraba a visitar el extranjero desde pequeña con su familia, siempre sintió la necesidad de emprender su propio viaje en solitario.
Su paso por Ruta Siete le ayudó a deshacerse de miedos e inseguridades y le dio el empujón final que le hizo alzar el vuelo en busca de esas experiencias que ansiaba tener, en parte, “por demostrar que era capaz de hacer lo que me propusiera”. A su paso por ru7a aprendió que las personas tenemos habilidades muy diferentes y que ninguna es menos importante que otra. Ganó mucha confianza en sí misma y adquirió una actitud mucho más proactiva. Al preguntarle por qué decidió viajar sola deja bien claro el motivo: “si esperas por la gente al final no haces nada, yo antes era así y la mayoría de las veces me quedaba en casa”.
Gracias a Elena conocimos el concepto de “nómada digital” ya que casi sin darse cuenta se convirtió en una de ellos. Según nos explica, ser nómada digital significa trabajar en remoto. Se trata de tener un trabajo estable en una empresa, pero con unas condiciones un tanto novedosas. No tienes por qué acudir a tu puesto de trabajo. No tienes ni siquiera que estar en el mismo país que la empresa para poder desarrollar tu actividad profesional. Esto abre todo un mundo de posibilidades a los trabajadores, que la mayoría de personas desconocen.
También nos explica algunas claves para ser nómada digital, tales como: ser una persona planificadora, muy organizada, tener claros los compromisos laborales y aprender a priorizar objetivos y a darte cuenta de que hay tiempo para todo, puedes disfrutar sin dejar de lado el trabajo. Nos hace reflexionar también sobre el modelo educativo que tenemos implantado en España el cual no enseña a pensar ni a desarrollar el espíritu crítico, sino que por el contrario busca la simple repetición de conceptos lo que no ayuda a la expansión de nómadas digitales en España. El trabajo en remoto tiene mucho potencial, así como hay muchas variables, en función del acuerdo al que llegues con la empresa. Acudir dos veces al trabajo (físico) como ser nómada digital permanente.
Sin duda, Ruta es un paso más en la vida de Elena y le hace replantearse diversos aspectos de su vida, como por ejemplo laboralmente se da cuenta de que existen muchas más posibilidades de las que pensaba. Para Elena Ruta supone ese paso más que necesitaba para atreverse a hacer cosas, como viajar sola. Tal y como ella afirma: “Tenía la necesidad de tener una libertad total sin estar condicionada. Viajé sola y en el camino encontré a gente con intereses comunes a los míos que me hicieron crecer y madurar”. Sin duda nos transmite esa iniciativa que antes no tenía y que gracias a ruta consigue.
Elena afirma también que aunque si hubiera sido capaz de atreverse a viajar tan lejos sola si no hubiera vivido Ruta, nos confiesa que lo cierto es que esta experiencia le quita el miedo. Además irse sola le permite desconectar y crecer así como aprender a ser flexible, a entender que todos tenemos derecho a cambiar de opinión y a luchar por aquellos objetivos que nos proponemos. Además esto le permitió enfrentarse a los problemas personales que arrastraba y no solo dejarlos atrás sino superarlos.
También nos hace reflexionar sobre la idea preeminentemente actual que piensa que es necesario viajar para tener experiencias enriquecedoras. Ella piensa que esto no es siempre así aunque confiesa que a ella si le hizo falta: “Yo era mi gran prisionera, necesitaba demostrar a otra gente que podía hacer lo que me propusiera y por eso motivo decidí irme fuera”. Gracias a ruta empiezo a valorar todas esas experiencias en positivo.
Elena también nos explica algunos conceptos como nómada digital que es trabajar en remoto o su propia experiencia en casas colaborativas, también llamadas co-living. Nos cuenta que estuvo más de un año viviendo en una co-living y que esa experiencia no la podría haber tenido si no hubiera pasado por Ruta Siete ya que gracias a ruta aprendió a convivir con personas diferentes a ti pero a las cuales les unen algunos intereses, objetivos o valores similares.
En conclusión, la experiencia que se lleva Elena de ser viajera es que viajar le ha ayudado mucho a priorizar las cosas más importantes para ella, a ser flexible, a conocerse mejor a sí misma y a gestionar sus emociones y estados de ánimo.
Elena Rosino, nómada digital
