Después de cinco horas de sueño estamos preparados para vivir las nuevas aventuras que nos depara nuestro nuevo hogar en Breña Baja, La Palma. La primera actividad del día empezó con Cecilio Rodríguez, miembro de la asociación Jurria Tenerra, que nos esperaba muy puntual en el “Área Recreativa El Pilar” para ser el guía de este mágico sender que nos llevo hasta la Ermita del Pino.
Utilizo la palabra mágico porque no tiene otro adjetivo, este lugar es el único en toda Canarias que posee tantos ecosistemas juntos, es decir, en una misma montaña nos podemos encontrar con un bosque de laurisilva, coladas volcánicas y, unos cuantos metros más abajo, con pinares y brezales.
Nuestro sendero empezó en un bosque de pinos y brezos repleto de pinocha y con algunas estructuras rocosas con cierto interés arqueológico, aunque aún está por confirmarse. Unos cuantos metros más alante nos encontramos en una zona de coladas volcánicas situadas en Tacande, en la cual tuvimos la gran oportunidad de ver un pequeño volcán que hace relativamente pocos años estuvo en activo. Por último, llegamos a un pequeño bosque de laurisilva que tenía un encanto muy verdoso.
A lo largo de todo este sendero Cecilio nos estuvo explicando la importancia histórica y medioambiental de esta área recreativa en la que pasamos la mañana. Finalmente llegamos a la Ermita del Pino en la cual tomamos un pequeño descanso viendo una demostración de “salto del pastor” por parte de Cecilio, el cual consiguió trasmitirnos toda su pasión por esta actividad y por su isla.
Después de comer fuimos directos a hacer la compra de grupo, cenar y descansar un poco para poder finalizar el día con unas dinámicas nocturnas entre los ruteros. Ha terminado siendo un día muy intenso pero con un final muy relajado que es lo que necesitábamos después de todo el cansancio acumulado.
Naturaleza mágica
