Jueves dieciocho de agosto, la expedición de Ru7a atraca en El Hierro y con ella una nueva sonrisa sin objetivos a medio y largo plazo, pero sí dispuesta a disfrutar de cada instante, a reír y a conocer gente, que nos enseñará a superar situaciones límite con optimismo. Esa sonrisa recibe el nombre de Carlos Hernández Fernández, sociólogo, periodista, trabajador social y conferenciante en su día a día.
Dicho orador afronta las situaciones críticas focalizando su energía en las cosas que realmente dependen de él y no en las que son ajenas a su persona provocándole una mejora en su calidad de vida que le permite cumplir objetivos tangibles sin pasar por procesos de ansiedad, acompañado por una red de apoyo que favorezca el acercamiento al objetivo, su sentido del humor, flexibilidad y capacidad de adaptación.
Carlos sitúa la fuente de motivación frente a una situación en la vida en un punto claro y conciso, en su interior, en sí mismo, aunque no olvida la relevancia que el exterior puede presentar en cualquier ambición y recalca que no existe un método concreto sino la necesidad de la persona de conocerse, probar cosas nuevas, escuchar a los demás y adquirir capacidad de autorreflexión.
A día de hoy Carlos se define como una persona sociable, con una gran autoestima, incluso un ego muy alto, creativo, dinámico, nervioso en las formas pero tranquilo en el fondo y curiosamente, para nada alguien excepcional y brillante, simplemente un buen vendedor de sí mismo; quien entiende el concepto de muerte de una manera particular, para nada la teme, aunque sí presenta verdadero pánico a la vejez y al dolor, degenerado en una inusual atracción por visitar cada cementerio de los lugares que recorre, “La forma en la que vivimos tiene una estrecha relación con la forma en la que morimos”.
Y es por el inmenso feed-back que recibe cada vez que viene y vuelve edición tras edición observando cómo trabaja gente joven, expandiendo su red de trabajo y siendo consciente de lo ignorantes que somos frente a nuestros talentos.
En definitiva, Carlos es sinónimo de sonrisa, es un hombre muy orgulloso, autorrealizado, aspirando a no tener una ocupación fija, un hombre feliz.
“La diferencia entre un sueño y una meta es una fecha”
Carlos Hernández, palabras que son abrazos
