El último día de isla suele ser el más duro ya que debemos hacer una nueva mudanza y dejar la casa limpia, pero ésta no ha sido una más. Hoy, los ruteros no sólo decíamos adiós a La Gomera, nos despedíamos de una comunidad, de un estilo de vida que nos ha acompañado durante los últimos 35 días.
Hoy el barco sube, y cuando alcanza la cresta de la ola, cae vertiginosamente para hundir su calado en las profundidades. Los sentimientos están a flor de piel; reímos porque nos sentimos cómodos, nos entendemos, estamos muy unidos. Pero cuando pensamos en una mañana sin buenos días de juegos, canciones o bailes; en un desayuno sin pugnas por dejar la nocilla más limpia y de galletas partidas en 6 u 8 pedacitos; en los bocadillos de atún con millo que saben a amor y cariño; en sonrisas y cantos ocupando residencias de ancianos y guarderías; en los atardeceres de 45 bandas… entonces, lloramos.
El azul RU7A es un azul especial, se produce mezclando 45 tonos y desprende alegría, esperanza, motivación y creatividad
Hemos descubierto nuestras debilidades y certificado nuestras virtudes, ahora nos queremos más, somos más libres, más felices.
Día 1 de nuestro nuevo yo
