35 días

35 días, 840 horas,  20160 minutos, un océano, 8 islas, 13 billetes de barco, 60 personas y el centro de mi mundo durante un mes.
Ruta soy yo, eres tú, somos nosotros.
Ruta Siete es la muerte por hambre de los miedos; es la fe alimentada; es un tronco cortado por un hacha afilada; ruta es dejar de ser cigarra para ser hormiga; es robarle el tiempo al día y un micrófono abierto a la vida. Ruta Siete es levantarse antes que el sol, una mente revuelta por un agitador y una sonrisa provocada por un versador. Ruta Siete es un meteorito entre plataneras, es un arcoíris palmero y un volcán tras un sendero.
Ruta Siete  es el silbo de unos ojos risueños, un secreto susurrado en la oscuridad de La Graciosa, un milagro nacido para crecer, unos ojos rasgados repletos de esfuerzo, Ruta es el grito puro de un niño mayor; el valiente en tirar la primera piedra. Ruta Siete es una maestra con mucho que enseñar, una lengua sin pelos y con mucha verdad. Son las lentes empañadas en orgullo de una chica al hablar de su padre.
Ruta Siete es un santo de ideas longevas, es espuma de olas rubias y conciliadoras, es un artista loco con ideas cuerdas y unos labios marcados por el Thamasi. Ruta Siete es un actor con olfato de lince, la dulzura hecha canción, la pasión de unas olas hechas rizos, una familia elegida; Ruta Siete es un grito afónico escondido tras una guitarra, es un timple arropado por una familia numerosa, un acento nostálgico y un coleccionista de sonidos.
Ruta Siete es un baño que esconde lágrimas rojas de alegría que aparentan ser de tristeza. Ruta es un vientre de movimientos infinitos, es el coraje de un pelo negro azabache y un llanto guardado en un cajón esperando la ocasión. Ruta Siete es la tinta que aguarda en un brazo esperando a ser gritada desde el centro de La Orotava, es una nariz respingona con aires de alegría y una chica extrovertida y tímida.
Ruta es un egoísta positivo y la tranquilidad bajo una mandala. Ruta Siete es un guerrero con rumbo a Tindaya, es una confesión de nuevos retos en la guagua y un palmero artista con algunos enanos y mucho duende.
Ruta es un diario con páginas en blanco y un grano de café plantado, es una moto con muchos kilómetros y el barrio de Las Mantecas cuidado por un optimista. Ruta Siete es un abuelo enamorado y una nieta poetisa; unos ojos que se abren para vivir y la inocencia hecha persona.
Ruta Siete es un valenciano con chispa y sin marisco, es una voz por descubrir y una cara que muestra al mundo todo su interior; es una mueca en la noche de Pinolere.
Ruta Siete es alegría con ritmos latinos que bailan al son y un segundo intento con mucho que decir. Ruta Siete es una conversación que espera el día 35.
Ruta Siete es dar las gracias.

Deja un comentario