Ligado el color del cielo
al color del océano va,
graduando mi sensación
rica en calma y paz
a tentar a mi pensar,
creyendo que esto pudiera ser irreal.
Ignoraban mis ojos, que
oyen ahora el susurro del mar, que pudiera llegarme a sentir tan
sinérgicamente feliz
a cada segundo que descubro de esta isla su bello mundo.
La Graciosa
