Gran Canaria: un comienzo lleno de magia

Caras de dormidos, nervios y mucha curiosidad. Seis y media de la mañana fue la hora del comienzo de esta aventura que, por fin, iba a comenzar. Primeras reuniones, dinámicas, visitas y rumbo a lo desconocido.
Primera parada: conocer desde dentro a GLOBAL. Nos dirigimos a su empresa, llevándonos una gran sorpresa por su forma de trabajar. Allí, se nos grabó el mensaje de que un negocio no es sólo dinero, sino que detrás hay personas, que son lo principal.
Todos contemplábamos expectantes, su sombra desde lo alto de la ventana anunciaba que lo esperado iba a comenzar. Entonces llegó el momento en el que la magia se hizo ver a modo de taburetes blancos, alguna que otra vela apagada, una luz azul neón y una silla vacía esperando por él. Luis Quintana separó sus labios y de ellos dejó escapar una voz sorprendente y cercana que llenó cada rincón de esa habitación. Para hacer este momento aún más especial, Ari Jiménez se unió a él y, a modo de dúo, hicieron sonar su canción. La emoción se palpaba en el ambiente reflejada en bellos de punta y en alguna que otra lágrima. Así, de esta manera tan sublime, hubo la primera conexión de este comienzo de nuestra aventura en Ru7a 2014, que nos hizo llegar a Tunte un poco más unidos.
El día siguiente estuvo más movidito, entre gastronomía del pueblo, actividades manuales, música en la plaza y dinámicas con los más pequeños pudimos introducirnos más en la vida de estas personas que nos han acogido de la mejor manera posible. Y como nos hemos sentido tan a gusto, como en casa, agradecimos poder dedicar el tercer día a hacer trabajos de colaboración con ellos en todo aquello que necesitaban. Sin duda, una experiencia reconfortante, ya que no hay nada mejor que, después de colaborar, recibir como medio de pago una sonrisa.
Los últimos días se acercaron y no hubo mejor forma que acabar nuestro paso por el municipio de San Bartolomé de Tirajana con un sendero por sus alrededores con personas indudablemente especiales. Personas con discapacidad que nos dieron una lección de vida, ya que aprendimos que no hay barreras que nos limiten, sólo hay que dar un paso, tener ganas y buscar la solución a todo aquello que nos impida hacer algo, que nos impida trazar nuestra ru7a.
Y como no hay nada que nos detenga, como buenos ru7eros que somos, el último día ponemos rumbo en Armas a nuestro nuevo destino, el paraíso  de las playas: Fuerteventura.

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