Y casi sin avisar el ultimo día de expedición ha llegado. Tras una noche intensa donde no han faltado abrazos, lágrimas, y sonrisas, la familia de RU7A se ha levantado con la voz de la última jefa del día, tarea nada fácil.
Desayuno, limpieza, y a llenar la guagua con nuestras cosas. Muchos con las mismas, otros con más, y la mayoría con menos, ya que 35 días de nómadas tienen ese tipo de consecuencias.
Nos esperan aproximadamente ocho horas para, entre barcos y guagua, llegar a Gran Canaria. Durante todo ese tiempo no se ha parado de mirar con complicidad, sonreir, abrazar y sobre todo disfrutar unos de otros. No tenemos palabras suficientes para decir lo que sentimos y lo compensamos con besos fraternales, como si de hermanos que saben lo que necesitan los otros se tratase.
Ha sido un tiempo de diversión, disfrute, reflexión y unión. La comunidad está creada al fin gracias a todos nosotros y el sentimiento de pena y felicidad por ello es palpable en cada uno de los que forman parte de esta aventura.
Bienvenido a nuestras vidas “espíritu RU7ERO”, y muchísimas gracias por aparecer.
Un viaje transformador.
