Un despertar diferente

Comenzamos el día con una actividad matutina diferente a la que mis compañeros llamaron calentamiento expresivo. Realizamos repeticiones de hipertrofia facial, de párpados, cejas, nariz y lengua acompañado de diferentes juegos que nos hicieron empezar el día con alegría.
Tras el desayuno y el trayecto en guagua llegó el sendero por el Parque Nacional Garajonay. Sin duda alguna uno de los paisajes más mágicos y hermosos con los que nos hemos topado en este viaje. Fuimos privilegiados al compartir este sendero con Paco, educador social y tabajador del parque, que nos guió durante todo el sendero compartiendo sus conocimientos sobre el mismo con todos nosotros.
Tras llegar al alojamiento y darnos una refrescante ducha de agua fría nos reunimos con los representantes de nuestro patrocinador oficial, BBVA, para finalizar nuestro último reto reflexionando sobre nuestro aprendizaje a lo largo de esta experiencia y los sueños que la misma ha despertado en nuestro interior. Una avalancha de sensaciones, recuerdos y sentimientos nos invadió a todos, despertando lágrimas, sonrisas y muestras de cariño entre los exploradores.
Llegó la hora de la última cena colectiva de la expedición, la cual afrontamos con alegría porque sabemos que serán infinitas las cenas que nos esperan juntos  a fuera.

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