Siguiendo con la rutina nos levantamos a las seis de la mañana, ni un minuto antes ni un minuto después. A cargo de nuestros compañeros hicimos una sesión mañanera de fuerza, para después cantarle el cumpleaños feliz a Juan; y es que, los cumpleaños se nos amontonan.
Mientras desayunábamos nuestros usuales cereales de 1,20€ el medio kilo, el homenajeado tomaba un desayuno digno de un rey, con corona incluida, a base de café, gofres y fruta fresquita entre otras exquisiteces.
Más tarde fuimos a una gran capital histórica como es Betancuria, para desde allí recorrer el sendero Vega de Río Palmas-Ajuy. Para conocer el sendero que usaron los antiguos conquistadores, nos acompañaron Tina y Pita, miembros de CAMINATA, conocedores del terreno pasando por la Presa de las Peñitas, Buen Paso, Madre del Agua y Ajuy.
Durante la caminata disfrutamos del valor histórico que tiene este espacio protegido, dominado por las bellísimas rocas plutónicas. Donde además pudimos deleitar de un buen queso a la vera del sendero, en la granja de Don Vicente Hernández, ganadero con buena reputación en las labores de Comisionado de Costas de Betancuria.
Al final del sendero nos esperaba un refrescante baño junto a las maravillosas cuevas de Ajuy dignas de “Piratas del Caribe”.
Para terminar el día gozamos de una fiesta cumpleañera, donde nuestro explorador recibió emotivos regalos de los demás compañeros, lo que provoca que las lágrimas florezcan fácilmente, dinamizados por el Laboratorio de Artes Plásticas.
Suma y sigue
