Al alba, nos vimos en la tesitura de tener que despedir a un entrañable explorador: nuestro amigo Cuau, con el que, después de haber disfrutado de una velada memorable, en la que nos deleitó con alguna de sus canciones, nos fundíamos esta mañana en abrazos que recogían todo nuestro cariño para que se lo llevara a México. Además, despedimos a Tino Naranjo, quien nos brindó unos ratos muy agradables con su buen humor y sus conocimientos e interpretación del medio. Una vez en la guagua, nos dirigimos al área recreativa “Refugio del Pilar”, a 1.450 metros de altura, en el municipio de “El Paso”. Este lugar fue nuestro punto de partida para comenzar el sendero de hoy: “La Ruta de los Volcanes”. La ruta la conforman 18 kilómetros, siento ésta la última etapa del GR-131.
Se trata de un sendero de gran recorrido a través del cual tiene lugar la Transvulcania, una carrera de 80 kilómetros que forma parte de la ruta de senderos de La Palma, siendo isla pionera en este ámbito.
Tras prepararnos con un breve calentamiento y una buena hidratación, conocimos a Manuel, nuestro guía durante todo el recorrido. Desde el inicio nos avisó de la dificultad media del sendero y su duración, entre cinco o siete horas. Recorrimos la dorsal sur de la isla, conformada por un edificio volcánico con una antigüedad de menos de 500 años, pasando por distintos miradores: Mirador del Hoyo Negro, Mirador de Montaña Cabrito, etc., cuyas erupciones tuvieron lugar en distintas épocas.
Cabe destacar que este día evidencia una vez más la versatilidad de la Isla Bonita, por encontrarnos hoy con un paisaje volcánico de tonos grises y marrones y belleza de cráteres frente al verde de la laurisilva, el azul de las piscinas naturales y el espectacular cielo estrellado carente de contaminación lumínica.
Finalmente, después de un noche de humor con la publicación de notas de nuestro querido buzón, nos disponemos a irnos a descansar para iniciar con fuerza mañana nuestro último día en La Palma incluyendo nuestra particular operación salida.
