Hemos comenzado nuestro último día en La Palma disfrutando del incomparable cielo que posee la isla con un pequeño taller de astronomía, en el que hemos podido reconocer constelaciones, estrellas y planetas. Hasta que el sol ha empezado a hacerse presente y hemos dado paso a otros talleres de costura, caretas de escayola y guitarra.
Al finalizar hemos tenido que preparar las mochilas y dejarlo todo listo para abandonar el aula de El Riachuelo. Emprendimos el camino hacia Santa Cruz de La Palma. Gracias a Dani, nuestro compañero explorador, y el entusiasmo que siente por su isla, hemos podido pasear por el casco urbano y ver los balcones, la iglesia de El Salvador, la Plaza de España y el Barco de la Virgen.
Al subirnos al Armas todos los exploradores nos hemos despedido de la Isla Bonita y sus senderos, que han dejado en nuestros corazones un sinfín de sentimientos y emociones y sin duda un recuerdo que nos impulsará a volver para seguir recorriendo esos maravillosos paisajes que alberga este volcánico pedazo de tierra.
Con todos estos pensamientos hemos zarpado rumbo a nuestra última isla, El Hierro. Durante el largo trayecto volvemos a aprovechar para trabajar en los perfiles creativos.
Una vez en la Residencia Escolar de Valverde hemos organizado todo el campamento para mañana poder despertarnos listos para una nueva jornada.
