Sí, quiero abrazar lo que venga

«Call me maybe» de Javi nos despierta de una noche llena de estrellas y pardelas para poner rumbo a Betancuria.

Descubrimos el Barranco de las Peñitas con un agradable sendero lleno del verde majorero. En este ratito, dio tiempo para un montón de cosas. Dio tiempo a conectar con el entorno, con los compañeros, incluso con nosotros mismos. Y es ahí, en esos instantes, cuando te acuerdas que ayudar, compartir y querer, nos hace bien. Sin darnos cuenta, nos llevó al corazón oculto de las cuevas de Ajuy, y hasta un chapuzón nos dejó darnos su playa, para mostrarnos las marcas de nuestras acompañantes piconas. Eso es lo guay, que son nuestras, y entre nosotros las compartimos.

En la tarde, cuidamos y paseamos por la costa de Antigua (Playa del Matorral y Playa de las Caletillas) reflejando en nuestra bolsa lo que tapa el manto azul. Finalmente, con la compañía del día, Elena (rutera 2012), Wingfoil y sus ganas de perseguir lo que nos hace feliz, nos enseñó que en la vida es importante tener capacidad de adaptarse, abrazando a los que vengan.

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