Brisa herreña renovadora

Sin esperarlo nos hemos enamorado de la más joven  y pequeña de las islas, es que un lugar así puede envolverte con tal frenesí que con cada uno de sus encantos provoca que te  adicciones a cada rincón que muestra con ternura a todo aquel que desee descubrirlo.
Nuestro lugar de residencia, Frontera, nos muestra cada día un anfiteatro de fuerte personalidad  que envuelve a toda la población amable que desde el primer día nos ha acogido con cariño desinteresado, mostrarnos sus cultivos de piñas tropicales y obsequiándonos con algunas de ellas.
Los pateos realizados han sido en parte confusos por su vegetación variada pero familares a la vez,  ya que el clima ha decidido que partes de la isla recuerden a la meseta peninsular, de la cual muchos exploradores  proceden, y a la isla vecina de La Gomera a la que tanto tenemos presente en nuestros corazones ruteros tras los duros momentos que ha vivido.
Aquí, en esta pequeña isla, también hemos disfrutado, junto a los habitantes de Frontera, de uno de los mejores atardeceres de la expedición, en La Maceta, cerca de nuestro colegio-hogar. También nos hemos reído “mazo”, como dirían nuestros compañeros madrileños, durante los rodajes para el vídeo de la Gran Final del próximo año.
Sin dudarlo han sido días de sensaciones profundas, no solo en relación a sentimientos personales sino también grupales, por ejemplo nuestros abrazos duran más de diez segundos, aún desayunando en grupos en toda una cancha de baloncesto hemos llegado al punto de estar sentados literalmente espalda con espalda todos los grupos y ya somos capacez de expresar al resto dotes y pasiones que guardábamos tan dentro de nosotros que creíamos perdidos.
Actualmente, nos sentimos eufóricos al comentar posibles planes futuros que podremos compartir todos juntos tras acabar Ruta Siete. Realmente sentimos que aquí se han forjado lazos fuertes que perdurarán, quedan pocos días pero seguro que serán los más intensos. Cada uno de nosotros espera la continuación “post Ruta” que llenará nuestras vidas de aventura y emoción.

Deja un comentario