El último día en El Hierro nos esperaba con las rutinarias tareas de recoger y dejarlo todo bien limpio.
Para el buenos días comenzamos con unos ejercicios abdominales para fortalecerlos y empezar con mucha energía.
Hoy teníamos preparado desarrollarnos en cada unos de nuestros laboratorios creativos para seguidamente aprender de los nuestros en los talleres autogestionados de salsa y la clase magistral de pautas básicas de defensa personal de la mano de nuestro invitado Luis.
A partir de ahí, completaríamos la recogida y limpieza de nuestro último alojamiento mientras nos concienciábamos de que nos queda: La Gomera; nuestra última casa por visitar, pasando un rápido día por Tenerife donde nos espera una gratificante colaboración.
Antes de embarcar en el ARMAS veríamos que el desarrollo energético sostenible es posible con la visita a las instalaciones de Garona del viento donde en un future abastecerán con energía eólica e hidráulica el 70% de El Hierro. Muchas gracias a Cristina por acogernos en esta nueva edición.
De camino a Tenerife, nuestra siguiente cama, viviríamos unos de los grandes momentos del día disfrutando con multitud de viajeros que allí se contagiaron de la felicidad y alegría que ru7a irradia con nuestras canciones, polkas, juegos y bailes.
Para cerrar el día nos emocionaríamos de una preciosa puesta de sol desde la cubierta del barco y descubriríamos el puente de mandos del ARMAS que surca el océano y nos lleva a nuestro nuevo hogar.
El desarrollo nos persigue
