Por primera vez despertamos en La Gomera con la misma ilusión de siempre y con muchas ganas de aportar nuestro granito de arena al pueblo gomero.
Pasamos la mañana colaborando con los vecinos de Igualero, nos contaron y vimos los daños causados por el incendio, la situación y el paisaje nos impactó bastante pero todo fue bien gracias a la energía del gran grupo.
Por la tarde fuimos a Valle Gran Rey, donde nos despejamos con un buen baño en la playa.
Una vez en el alojamiento, nos ponemos todos manos a la obra con las tareas habituales mientras esperamos expectantes las veladas de esta noche.
La Gomera nos llega
