Un día de cambios

Una noche de lluvia y truenos dio paso a una mañana marcada por el niebla. Nos pusimos en marcha y pusimos rumbo a las Dunas de Corralejo para contemplar el amanecer. Al llegar nos encontramos un lugar, francamente, paradisiaco y aprovechamos para realizar sobre la blanca arena una sesión de yoga, lo único que llegaba a nuestros oídos era el sonido del viento y el romper de las olas del mar. 

Un pequeño paseo por la orilla de la playa nos permitió conocer el entorno de las Dunas que nos llevo hasta Corralejo donde disfrutamos de un “tiempo de paisano” bien merecido. Este breve momento o no tan breve, ya que duro 4 horas, supuso un descanso mental que nos ha servido a todos para asimilar e interiorizar todos los aprendizajes obtenidos de los pequeños impactos emocionales que hemos recibido en estos 10 días que llevamos de ruta. 

Posteriormente, y siendo muy puntuales, nos hemos congregado en el muelle de Corralejo para celebrar la final del reto Blue BBVA literario y anunciar a los 3 finalistas de dicho reto.  

En el momento de espera para embarcar al Armas hemos aprovechado para organizar los nuevos grupos que formaremos en Lanzarote. Un instante que aunque parezca muy trivial ha estado lleno de energía positiva e ilusión por el hecho de pensar en los futuros lazos de amistad, confianza y amor que están por formarse entre nosotros. 

Una vez embarcados en el barco, y tras un viaje de aproximadamente 40 minutos, llegamos a Lanzarote, nuestro nuevo hogar. Teniendo en cuenta todas las vivencias en las islas anteriores estoy segura de que Lanzarote nos depara un sinfín de retos, emociones y aprendizajes que nos ayudarán a crecer como personas y a conocer más no solo a nosotros mismos si no también a nuestros compañeros de viaje. 

En esta isla nos quedaremos en el Terrero Lucha Andrés Curbelo «Pollo de Tao», situado en el municipio de Teguise, que se convertirá en nuestro nuevo hogar durante los próximo cinco días.  

Tras una tarde llena de emociones intensas, provocadas por el cambio de isla y la reagrupación con nuestros compañeros, pudimos ir a refrescarnos a la costa en “Playa Honda”. Este pequeño tiempo nos ha servido para relajarnos, descansar y empezar a interactuar con nuestros nuevos compañeros y, de este modo, ir volviendo a nuestra rutina. 

Finalmente, al volver al campamento base nos ha recibido Juan Serantes mediante un video que nos ha enviado desde Nicaragua. El fundador de Ruta Siete nos ha trasmitido todo el cariño y el ánimo posible para seguir con nuestros sueños, con nuestros desafíos y nuestras sonrisas, y todo esto lo ha conseguido con una sola frase: “En este viaje los que están perdidos se encontrarán y los encontrados se perderán”

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