Un mar de cambios

Lanzarote está siendo una isla de grandes aprendizajes. Tras la impactante visita al vertedero de Zomozas, el día 14 de viaje abría su telón con grandes expectativas. Y lo hacía con una canción. Yara silenció por un momento los gallos y, con su clarinete, nos recordaba que tenemos que gestionar las emociones viviéndolo todo un poco más “despacito”. No obstante, para que la pereza no se apoderara de nuestra energía, María levantó el ánimo de todos los ruteros con una zumba de lo más “buen-rollista”.
A las 7:30 de la mañana salimos en la Global hacia Arrecife. En la Avenida de Vargas, frente al Castillo de San Gabriel, nuestra compañera Claudia dinamizó una actividad para seguir conociéndonos un poco más. En este caso a través a través de divertidos retratos.
En ese mismo entorno fuimos recibidos por Carmen Delgado, concejala de Medio Ambiente del municipio capitalino. La acompañaban los colaboradores de Lanzarote Reserva de la Biosfera y el proyecto Agüita con el plástico. Todos nos agradecieron de antemano la labor que íbamos a llevar a cabo en el municipio. Desde la plaza de la iglesia de San Ginés, la marea azul se adentró por las calles del casco histórico. Por oleadas, íbamos transmitiendo un mensaje a los vecinos: las colillas de tabaco estropean nuestros suelos, contaminan nuestros mares y deterioran nuestra salud y el resto de la biodiversidad insular. Mientras tanto, se hacía una gran recogida de colillas por las calles. Llenamos botellas enteras, que junto con unos cigarrillos gigantes permitieron hacer más visible la realidad de este problema a los ciudadanos de Arrecife.
Esperamos que el mensaje haya calado entre los vecinos. En nosotros lo que sí ha calado ha sido la pasión con la que trabajan Juan Carlos y Marila. Hoy nos despedimos definitivamente de ellos tras tres días de colaboraciones, con la certeza de que nos volveremos a encontrar en futuros proyectos, pues el trabajo que hacen es inspirador. El amor que destilan por Lanzarote nos ha enseñado a valorar lo importante que es cuidar los tesoros que guardan nuestras islas.
Al mediodía tuvimos la oportunidad de visitar a uno de nuestros partners. Toyota Canarias aporta al grupo dos vehículos de apoyo. Carlos Bustos, del Departamento de Marcketing de la marca, explicó al grupo el trabajo que se hace en Toyota con la tecnología híbrida. Muchos pudimos probar uno de estos vehículos que buscan crear un menor impacto sobre el medio ambiente con respecto a los vehículos convencionales, que utilizan combustibles fósiles.
Pronto volveremos a cargar nuestras mochilas a la espalda. Pero Lanzarote aún tenía un último regalo que ofrecernos. Desde lo alto del Risco de Famara vimos el sol ponerse tras el mar de nubes, dibujando un panorama mágico bañado por tonos anaranjados. Abrazados, nos empapamos de energía mientras grabábamos a fuego la imagen en nuestras retinas.

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