Agustín Naranjo, es profesor de Geografía e Historia y director del Aula de la Naturaleza en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Además, podemos considerarlo como uno de los padres ideológicos de Ruta Siete.
Siempre se interesó por la forma en la que la juventud entiende y se enfrenta a los problemas de su entorno. Desde su experiencia como docente universitario, opina que las jerarquías a las que estamos acostumbrados en clase no enseñan. Como alternativa, propone una relación más plana entre el profesor y los alumnos donde el respeto siempre esté presente. En base a esto, defiende que otorgar responsabilidades a los estudiantes favorece un aprendizaje que se funda en la madurez, toma de decisiones y compromiso.
Pero Tino también considera que la actuación del profesor es determinante. A parte de modificar y adaptar periódicamente los apuntes que proporciona al alumnado, se preocupa por entender la forma que cada generación tiene de ver el mundo. Opina que para lograr una comunicación efectiva, ha de ser consciente en todo momento de cómo piensa el público al que se enfrenta. Así, podrá adaptar el mensaje y éste será entendido de la mejor manera posible.
Su labor en el Aula de la Naturaleza está estrechamente ligada a esta forma de ver el mundo de la educación. Desde esta institución universitaria, Tino colabora en la puesta en marcha de diversos proyectos diseñados por los alumnos. Además, desarrolla varias estrategias educativas basadas en la participación directa donde la temática gira en torno a cuestiones medioambientales, sociales y culturales.
Por otro lado, Tino es uno de los testigos del nacimiento y desarrollo de Ruta Siete. Estuvo tanto en las conversaciones iniciales en las que se fraguó el proyecto como en sus últimas ediciones. Pero a pesar de los cinco años de experiencia, Tino sigue sorprendiéndose y disfrutando con sus visitas. Está seguro de que cada año se lleva un nuevo aprendizaje de su convivencia con los ruteros. Además, cree que Ruta es la oportunidad ideal para reciclar sus competencias docentes. Por un lado, le permite conocer de cerca cuáles son las inquietudes y motivaciones de las juventudes de hoy día. Por otro, hace uso de la inteligencia colectiva e incluye en sus recursos docentes aquellos métodos empleados en el día a día de Ruta que considera interesantes.
Tino confiesa que cuando escuchó la idea inicial de Ruta, no le convenció demasiado. En cualquier caso, nunca le ha gustado dar un no rotundo a una propuesta de proyecto. Así, dedicando horas y horas de conversación y gracias a su experiencia en infraestructuras y trabajos a lo largo de las siete islas, Ruta comenzó a coger forma. Reconoce que todo este proceso también le sirvió para aprender mucho.
Para Tino, ‘los peores alumnos son los profesores’. Cree que uno de los mayores defectos que tienen las personas que se dedican a esta profesión es que no saben escuchar. Aún así, en base a su actitud ante su trabajo y ganas por descubrir nuevos recursos para ser un mejor profesional, podemos decir que él también es un excelente alumno.
