Comenzamos el día con una sesión matinal de estiramientos de Melani. Nos guiábamos por la luz de la luna y nuestros propios frontales. Seguimos el día reflexionando tras las emotivas palabras de las coordinadoras, explicando los roles dentro de la comunidad. A ellas se le sumó de manera inesperada la gratitud de un rutero que nos cautivó.
Tuvimos la oportunidad de explorar más de cerca el mundo de las energías renovables gracias a Naturgy. Tras el baño más exprés inimaginable en la playa de mi vida, tocaba comer caliente por primera vez en esta isla. Se aprovechó la tarde en el centro de interpretación de Atalaya, centrada en la vida de los aborígenes en Fuerteventura. Finalmente vivimos los últimos rayos del sol caminando entre montañas, cuyo desenlace fue un plácido y humedecido baño en la playa, y al caer la noche nos acostamos bajo el manto de las estrellas.10:03
