Cada día, un nuevo sueño

Comenzamos el día de forma distinta, valorando y siendo conscientes de la dureza del trabajo en una empresa agrícola, y todo el proceso que hay detrás hasta que llega a nuestras manos.
Después, dimos un pequeño paseo disfrutando de la zona de los acantilados de La Frontera, hasta acabar en una playa donde disfrutamos de los rayos de sol.
Al llegar a casa, ¡Sorpresa!, hacemos entre todos una comida canaria disfrutando de los platos más típicos: Gofio escaldado, ropa vieja, almogrote, papas arrugadas… Acabamos todos embostados ante tantas sabores, texturas y salsas.
La jornada continuó con una píldora formativa de Juan, donde aprendimos a tomar decisiones de forma consciente, sin centrarnos en el miedo a equivocarnos.
La tarde fue más que especial, llevándonos a una cala natural preciosa donde el sol se fundía con el horizonte.
Para acabar, cuando creíamos que el día era inmejorable, fuimos a ver las estrellas, en un paisaje decorado por el cantar de las pardelas, disfrutando de uno de los mejores cielos que existen. 
 

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