Lanzarote-Gran Canaria, cinco horas. Escala en el muelle Nelson Mandela, tres horas. Gran Canaria-Tenerife, tres horas. Santa Cruz-El rosario, media hora. Ocho horas y media de una travesía inolvidable para los ru7eros. Comenzamos la cuarta isla como ecuador de esta maravillosa aventura y punto de inflexión del viaje transformador. Es momento de pararse en el camino, observar, respirar profundo y tomar perspectiva de todo lo acontecido en estas semanas.
El tiempo se ha dilatado, no nos hemos percatado pero lo hemos hecho nosotros mismos. Todos sentimos que hemos vivido el doble de tiempo ¿quién diría que hemos convivido solo dos semanas? Imposible, aquí se vive más y en solo dos semanas ya somos comunidad, somos familia. Hemos convertido el tiempo en chicle, lo hemos estado estirando, pero ahora es momento de soltarlo. Es el turno de la puesta en escena de la reflexión tanto colectiva como individual.
No solo la puesta en valor de las charlas de la coordinación técnica nos impulsa a este punto. También nos nutren constantemente de conocimiento, de valores y de humanidad los invitados que recibimos en cada isla. En la isla guanche tuvimos el placer de compartir hogar con Cristina Suárez, Esther Haro y Néstor (ru7ero 2014). Cris y Esther nos transmiten a través de sus ojos nuevas maneras de actuar en el mundo, de cómo pasar a la acción y salir de la estanqueidad. Sus charlas suponen un chute de entusiasmo ante la evidencia de las posibilidades. El mundo puede cambiar y ellas ya lo están haciendo, gracias por acercarnos estos pequeños botones de muestra, y gracias por impulsarnos a creer en nuestras ideas y proyectos. El tiempo del no ha pasado, ahora se nos viene encima una oleada de síes.
Pero los ru7eros no solo nos concentramos en desarrollar técnicas inimaginables para la adaptación de nuestro trasero al suelo, fiel e infinita acomodación ru7era, sino que nosotros también proyectamos, y como un muelle primero nos recogemos absorbiendo, y luego saltamos salpicando y cautivando con nuestra huella positiva. Así es que junto al Cabildo de Tenerife y su Oficina de Voluntariado Ambiental, la Asociación Terramar, Abeque y el Ayuntamiento del Rosario hemos llevado a cabo acciones medioambientales convirtiéndonos en participes de primera fila en el salvamento de especies vegetales y en el freno de la propagación de especies exóticas como el rabo de gato, que supone una gran amenaza para la biodiversidad canaria.
Es realmente impresionante y motivador ver el impacto que pueden causar cuarenta y cinco personas en solo dos horas de colaboración, juntos podemos cuidar nuestra biodiversidad, no es difícil, no cuesta tanto. Y este concepto es el que hemos tratado de transmitir a los niños de Aldeas Infantiles con los que hemos pasado una mañana preciosa en la playa. Limpieza, juego y concienciación. No solo hemos limpiado de basura la playa y compartido momentos sino que estos niños nos han regalado un billete directo a nuestra infancia, hemos viajado en el tiempo.
Las sorpresas son un evento fundamental y mágico en Ruta Siete, y la coordinación técnica trabaja muy duro para que estos momentos sucedan. Una sorpresa increíble fue la vivida en el pinar de las Raíces, en la Esperanza. Muchos de nosotros sentimos que Yeray, de Mirlo Positive Nature, nos ha hecho un regalo tremendo. Nos ha introducido de una manera bellísima en el mundo de las sensaciones, de los sentidos. Recorrer el bosque de pinares con el sentido de la vista anulado y cogidos de la mano de nuestros compañeros en forma de cadena humana ha supuesto para muchos todo un descubrimiento sensorial, de nuestro mundo interior, de confianza en el compañero, de experiencia colectiva, de despertar el olfato, el oído y el tacto, esos sentidos tan olvidados muchas veces. Es un momento que además de conexión con lo más natural supone una reflexión a la que nos invita Yeray ¿estamos haciendo todo lo posible por conservar nuestra gran biodiversidad?
Despedimos la isla junto a un grupo de ru7eros de ediciones anteriores. Agradecidos nos quedamos de la tarde brutal que nos prepararon únicamente para nuestro disfrute. Una manera distinta y original de comprender un poquito de la historia de La Orotava. EMPÁPATE derrocha energía, entusiasmo e ilusión. Recorrer las calles del casco histórico de la Orotava, siguiendo pistas y buscando a personajes traídos de otra época para que estos nos narren sus historias es como viajar en el tiempo y por tanto una experiencia sublime. Gracias compañeros. Gracias por la tarde, gracias por el entusiasmo, gracias por las sonrisas, gracias por la esperanza, gracias por el atardecer, gracias por el encuentro y sobre todo gracias por ser familia.
Cambio de horizontes
