Carlos Jiménez: Pura vida

“Pura vida”, esas dos palabras definen a la perfección a Carlos Jiménez, colaborador de Ruta Siete en la isla de Gran Canarias. Este profesor de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna nos ha demostrado que tiene varios súper poderes. Entre ellos su increíble capacidad creativa, con un solo lápiz Carlos es capaz de dar vida hasta al más ínfimo monigote.
Su alegría innata se contagia con su gran sonrisa iluminando cada rincón. Destaca su gran curiosidad por los pequeños detalles de la vida. Aunque su vocación es la enseñanza también colabora en multitud de proyectos de carácter social de forma altruista. Hemos tenido la oportunidad que hacerle una entrevista y poder conocerle en mayor profundidad.
Sabemos que eres una persona muy activa profesionalmente y nos gustaría saber cuál es el proyecto en el que actualmente estás más implicado.
Uno de los últimos proyectos en los que me he volcado totalmente es el décimo “Encuentro Internacional de Arquitecturas Colectivas”. Nos encontrábamos en Tenerife, en la antigua estación de autobuses de La Laguna la cual está abandonada y en estado de deterioro desde que se construyó la nueva en 2011.
El objetivo que perseguimos es reactivar  socioculturalmente dicha estación para que se convierta en un centro de gestión ciudadana con el fin de que la gente joven pueda implicarse en el entorno que le rodea. La reactivación de la estación se intentó llevar a cabo mediante la colocación de varios  espacios con diferentes usos como aparca-bicis, cúpula geodésica, caja de trueque, barra de bar, música y murales.
Y siguiendo por esta línea ¿qué te ha llevado a tener tanta diversidad profesional?
La curiosidad. He tenido la suerte de poder trabajar en distintos sitios como en fábricas de mermelada, de payaso en eventos sociales o en universidades. Creo que la clave está en intentar conectar los diferentes ámbitos o especialidades con el fin de crear puentes entre ellas. Me encanta que se me presenten retos en los que pueda aunar dos ambientes que sean totalmente contrarios.
Eres una persona bastante entusiasta. ¿Crees que es posible transmitir este tipo de actitudes a los jóvenes de hoy en día?
Tenemos que intentar cambiar nuestro punto de vista respecto a la vida.  Como un barco en el cual si cambiamos el rumbo un grado parece que no cambia, pero con el tiempo te das cuenta de que ha llegado a otro puerto totalmente nuevo y diferente.
Somos un referente para los jóvenes y estos aprenden por contagio. Si nosotros tenemos y trasmitimos entusiasmo y curiosidad ellos van a generar ese tipo de sentimiento y actitudes con el tiempo.
¿Qué es lo que te ayuda a ver la vida de forma diferente?
Creo que lo que me ayuda a ver la vida de una manera diferente es la capacidad de ver todo desde otros prismas, es decir, no aceptar todo lo que me rodea como único e inmutable sino plantearme otras opciones distintas. Esto me permite tumbar algunos “tabiquesimaginarios” sobre mi percepción, lo que se supone que debo percibir según lo que la sociedad va marcándonos desde pequeños.
Como nos has comentado, colaboras desde hace ya un par de año con RU7A y nos gustaría conocer como ha repercutido este proyecto en tu vida personal y profesional.
Este proyecto me acompañó en un antes y un después de mi vida, es decir, fue casi como un velero que me llevó como una mano abierta de una orilla de la que yo quería salir,  y simplemente me dejé mecer. Yo no sabía donde quería ir, pero sabía donde no quería estar y RU7A fue esa ayuda que necesitaba para llegar a un nuevo horizonte.
Casualmente en este momento tan caótico de mi vida me encontré en la calle un libro llamado “Tus zonas erróneas”.  Este libro, junto a RU7A, me permitió encontrar y crear la mejor versión de mi mismo.
Después de viajar tanto alrededor del mundo ¿por qué decidiste venirte a vivir a las canarias?
En todos los sitios en los que he estado ha sido por casualidad. Del primero, mi pueblo, salí por obligación, es decir, salí para tener la oportunidad de estudiar Bellas Artes, pero en general he ido viajando gracias a las becas. El 50% es donde quieres ir y luego, el otro 50%, es donde queremos zarpas.  Los barcos que me mecen de una orilla a otra son esas becas.
En esta ocasión pedí una beca Sicue para ir a Barcelona, finalmente me la dieron para Tenerife y aquí estoy probando.

Aquí finaliza la entrevista a nuestro ex rutero polivalente y lleno de vida, del cual hemos aprendido multitud de puntos de vista respecto a las diversas formas de ver el mundo que nos rodea.
Carlos Jiménez rebosa una alegría contagiosa despertándonos una gran curiosidad por descubrir las enseñanzas que podemos obtener de él. Nos hace ver la vida desde otro prisma con sus diversos pensamientos y la forma en la que los  trasmite. Podríamos decir que endulza la vida de las personas que le rodean con su actitud entusiasta y positiva.

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