Chinijos de Ruta Siete

Amanecemos en La Graciosa, la octava isla, y de la mano del residente en la misma Jeremías Cabrera, vamos de caminata atravesando la isla hasta la zona de El Sombrero, donde pudimos ver la parte menos turística de la isla y nos damos un merecido baño en unas piscinas naturales formadas por lava volcánica.
La vuelta al pueblo de Caleta de Sebo fue dando un rodeo a la isla por la parte que nos quedó por ver ayer tras la caminata a la playa de Montaña Amarilla. Al llegar al alojamiento, Jeremías se despidió de nosotros con una charla sobre la vida  de los gracioseros  antes de la llegada de los barcos a motor y el turismo.
Antes de volver a Lanzarote, comimos en la playa del pueblo y recorrimos las calles del mismo, mientras muchos de los habitantes se despedían de nosotros con agradecimientos por las actividades que dimos ayer por la tarde.
A la llegada a nuestra isla de residencia, paramos en el Museo Agrícola, donde Germán Barreto nos invita a una visita libre por el mismo.  A continuación, Pablo Atoche nos mostró dos yacimientos arqueológicos; el primero, una cueva de maho, de las mejores conservadas en Canarias hasta ahora; y el segundo, un antiguo yacimiento aborigen,  donde aprendimos mucho acerca del origen e historia de los primeros pobladores canarios.

Para finalizar este gran día, tuvimos una cena comunitaria, donde ruteros y organización técnica nos juntamos para disfrutar de un concurso de pasta y salsas. Por último, y antes de dormir, pudimos al fin empezar con el Buzón de Ruta, donde los ruteros dejan mensajes de apoyo y agradecimientos entre ellos.

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