Colaborar sobrecogida por la amabilidad.

La jornada comienza como viene siendo habitual, despertando a las 6:00 a.m y activación matutina, iniciándonos en el baile contemporáneo con unas preciosas canciones de fondo. Con los bocatas preparados y tras encontrar el Boc n’ Roll (misión que parece ser cada día más difícil) partimos rumbo al Jardín Botánico San Bartolomé, donde realizamos una colaboración retocando senderos, plantando y regando la zona y construyendo los típicos zocos lanzaroteños. Sobrecogidos por la amabilidad con la que allí nos trataron, nos desplazamos al Centro de visitantes Mancha Blanca, lugar que nos permitió conocer mejor la historia del Parque Nacional de Timanfaya.

Tras esta breve parada, se sentía la expectación por lo que venía a continuación: actividades acuáticas en El Cable. Kayak, paddle surf, snorkel y una breve charla de iniciación sobre embarcaciones y los distintos tipos de nudos marineros.
Para finalizar el día disfrutamos de una ruta nocturna por Haría, conociendo el entorno y la historia del que ha sido y será nuestro hogar en los días que pasaremos en Lanzarote.

Como incentivo para nuestro próximo día en ruta, nos adelantaron que mañana será un día lleno de aventuras en la octava isla de este maravilloso archipiélago: La Graciosa.

Deja un comentario