Cristina Suárez, creadora de MiBarrio, un proyecto de vida colaborativa, cree que el mundo está lleno de ideas felices que no llegan a ningún lado. No existen los para siempre, sino ideas que ejecutar.
Confiesa que una de las cosas que más le gusta de Ruta Siete es el impulso que dará a muchos ruteros que acabarán colaborando o formando nuevos proyectos.
Tras acompañarnos durante toda nuestra estancia en Fuerteventura, tuvimos la oportunidad de charlar con ella y hacerle una breve entrevista.
Pregunta: ¿Qué es MiBarrio?
Respuesta: MiBarrio es un proyecto que intenta que se regenere la vida comunitaria en las ciudades. La llamada vida colaborativa que antes existía en los barrios y ciudades, que ahora lo que intentamos es que se recupere. Lo hacemos de una manera muy concreta a través de la aplicación (MiBarrio utiliza una aplicación para su desarrollo), creemos que la tecnología puede servir para conectar no sólo a la gente que está lejos, sino también a la que está cerca. Ocurre que ya no tenemos tiempo de conocer a nuestros vecinos, así que MiBarrio surge para generar comunidad offline y no únicamente online.
P: En una entrevista anterior, comentabas que tu proyecto surgió gracias a una charla de Rachel Bostman. ¿Qué fue eso en concreto de su charla que hizo click en ti?
R: Varias ideas me llamaron la atención, en un primer lugar como mencionaba anteriormente, la tecnología también puede servir para conectar a la gente que está cerca. Ella ponía el ejemplo de sus padres, que no conocían a sus vecinos, y a través de una pequeña plataforma comenzaron a intercambiar semillas, conocimiento, o lo que fuera… y ahora tienen una comunidad en la que comparten y quedan una vez a la semana como amigos, y ese ejemplo me llamó mucho la atención y pensé “bueno algo se podrá hacer”. Por otro lado, también me llama mucho la atención cómo están cambiando los hábitos de consumo, no sólo lo que consumimos sino cómo lo consumimos. Ya no queremos consumir cosas, sino tener acceso a las experiencias que esas cosas nos proporcionan. Además, es muy curioso el sistema de reputación; cómo a través de éstos, podemos llegar a confiar y hacer transacciones con personas que no conocemos. Añadiendo cómo la tecnología puede romper nuestro círculo de confianza, con todos estos elementos surge MiBarrio.
P: El pasado año tuviste la oportunidad de colaborar con Ruta Siete por primera vez. ¿Qué supuso para ti?
R: La verdad es que parece un proyecto maravilloso, pero vivirlo creo que es aún más maravilloso todavía. Y es el conocimiento experiencial; estar aquí y ver cómo la gente trabaja para que esto funcione, descubrir cómo se genera vida colaborativa, ser partícipe de las buenas intenciones de todo el mundo intentando dejar huella positiva en el entorno. Contemplar como la propia gente que participa en el proyecto se va transformando durante esos días me causó un impacto tremendo. La verdad es que me he dado cuenta de la gran sensibilidad que tienen las personas que coordinan este proyecto.
P: ¿Desde esa colaboración cómo ha evolucionado MiBarrio?
R: Pues ha evolucionado totalmente, pasando de ser una idea a un proyecto. El hecho de pasar por Ruta Siete hizo que se formara un equipo de personas en el que el 90% proviene de ahí. Hemos conseguido dar forma a MiBarrio y al equipo, lo que yo vine a contar el año pasado no tenía nada que ver con lo que he dicho éste. Es un proyecto mucho más estructurado y ya incluso con los primeros pasitos en el mundo real. Este proyecto de inteligencia colectiva ha sido gracias a la aportación de cada persona con una sola no habría sido posible.
P: ¿Piensas que la economía colaborativa es algo momentáneo por la crisis o que tiene continuidad en el tiempo?
R: Es cierto que la crisis ha acelerado este proceso. Vivimos en un cambio de paradigma; hemos pasado de un sistema industrial basado en la competitividad, a uno actual de cooperación. La gente ahora mismo busca otro tipo de cosas a lo que se une con una sensibilidad y concienciación ecológica y cambio de hábitos de consumo. MiBarrio aparece en medio de todo esto, pero hay muchísimas más iniciativas que apuntan en esta dirección.
P: Ya para finalizar, ¿cuál es tu objetivo más inmediato para MiBarrio? ¿Hasta dónde te gustaría llegar?
R: El objetivo más inmediato es tener la posibilidad de probarlo en algún sitio, de esta forma tendríamos un feedback y la experiencia del usuario que es lo que nos falta ahora mismo. Y en cuanto a límites no hay barreras. Creo que MiBarrio podría evolucionar en muchas direcciones, y lo hará puesto que todo cambia, estas plataformas podrían derivarse en plataformas de participación ciudadana. Lo que tenemos claro es que es una semilla que va a evolucionar.
P: ¿Te gustaría comentar algo para finalizar?
R: Únicamente mostrar mi gratitud a Ruta Siete pues ha sido una gran oportunidad y MiBarrio no existiría sin ellos.
