El agitador de mentes

Fuerteventura, remanso de paz y tranquilidad, destino turístico elegido por miles de personas para disfrutar del relax de sus tranquilas aguas y  playas de arena blanca. Nada más lejos a nuestra realidad. Estos días vivimos una vorágine de crecimiento personal, sobre todo tras la visita del gran Juan Ferrer, una de esas personas que pocas veces tienes la oportunidad de cruzarte en el camino. Alguien a quien merece la pena abrir las puertas al interior de tu mente.
Después de la charla, nos ha dejado una sensación difícilmente descriptible, una sensación que te lleva a replantearte ¿Quién eres? ¿De dónde vienes? ¿A dónde vas? Preguntas que  no nos planteamos en nuestra vida cotidiana, en nuestra zona de confort, donde nos sentimos cómodos, protegidos, pero bajo el peligro constante de caer en la rutina. Y digo el peligro de la rutina, porque no hay mayor forma de ahogar la creatividad, el emprendimiento y el cambio, que la homogeneidad de una vida rutinaria.
A medida que avanza esta experiencia, nos vamos adentrando en un universo de nuevas ideas a explorar. La primera duda que me asalta, la había resuelto sin saberlo una compañera de viaje con la siguiente frase: “Si caminamos solos llegamos más rápido, si caminamos acompañados llegaremos más lejos”. De manera solitaria no llegaremos a nada, hay que ampliar los horizontes de nuestros pensamientos egocéntricos a la comunidad, y de manera altruista.
Lo segundo que acontece en esta nueva galaxia de pensamientos es darnos cuenta de que, en la película de nuestra vida nosotros somos los directores y elegimos el reparto. ¿Qué significa esto? Que debemos asegurarnos de rodearnos de gente que nos aporte positividad, cambio y que nos ayude a evolucionar.
Hubo otro concepto que captó nuestra atención, el feedback de reconocimiento. Me explico, se trata de valorar de forma positiva cualquier mérito por pequeño que sea, ya que lo que para algunos no cuesta nada, para otros supone un gran esfuerzo. El reconocimiento de estos pequeños meritos supone una gran inyección de moral y motivación.
Debemos aprovechar todas aquellas habilidades que poseemos al máximo, enfocándolas mas allá de nosotros mismos, para ayudar a desarrollar el potencial de los miembros de la comunidad. En palabras del propio Juan Ferrer: “Es tan despreciable aquel que usa cualquier habilidad que tenga en beneficio propio, sin tener en cuenta a la comunidad, como aquel que posee pericias y no las muestra por falta de actitud o cobardía”.
Es necesario que saquemos de nuestra mente las ideas que enturbien nuestro aura de negatividad, aquellas que evitan nuestro crecimiento personal, mediante la diálisis emocional. Debemos tener en cuenta que lo más importante de cara a nuestro desarrollo personal es nuestra actitud, la forma de ver las cosas.  De nada nos sirve tener habilidades extraordinarias si no sabemos o no tenemos la capacidad o la iniciativa para ayudar usándolas de manera eficiente para con la comunidad.
“Quiero dar vacaciones a mi ego para liberarme el caos de mi mente”- Kase O

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