El Hierro, la búsqueda del Dharma

Cuando conoces la isla de El Hierro, no te extraña el hecho de ser conocida como la isla del Meridiano cero, pues en un respiro; te sitúa en la tierra.
De la mano de los herreños, hemos viajado en el tiempo a un momento en el que las puertas de las casas se dejan abiertas, primando la cercanía por encima de la desconfianza. Dónde suenan tambores y vibran almas con sus cantares, y el encanto de lo desconocido te atrapa en sus rojos atardeceres.
Esta isla ha marcado, sin duda, un antes y después en nuestro viaje. En primer lugar, la ilusión compartida por metas cumplidas; como la de Bibiana, una octogenaria que vio hecho realidad su objetivo de finalizar el último sendero que le restaba por realizar en su isla.
El grupo ha pasado a ser un equipo, como las sabinas, ha evolucionado adaptándose al medio. Pudimos ser todo oídos a las voces del pasado en nuestra visita al hogar de ancianos de Frontera. Sus miradas nos aportaron dosis de realidad y la conciencia de la fugacidad de la vida.
La playa de La Maceta se convirtió en un segundo hogar en nuestra estancia. Nos permitió descubrir los tesoros del fondo marino herreño, prácticamente virgen a la presencia humana, desconectando del ruido de la rutina y ritmo frenético de la ciudad.
Con Juan Serantes reflexionamos sobre la libertad, destacando el concepto de Dharma; la visión vital que te hace no dormir. Y de cómo la elección del camino menos transitado puede llevarte más lejos. Éste nos comunicó cómo en los grandes viajes se responden preguntas que ni siquiera te habías imaginado.
El grupo comienza a percatarse de la cuenta atrás para el final. Si echamos la mirada atrás, constatamos cómo en palabras de uno de los ruteros «la personalidad es una moneda que se puede acuñar». Atrás quedan esos sentimientos compartidos con desconocidos, pasando a ser con verdaderos compañeros de viaje. El tiempo no transcurre de la misma forma y si quieres puedes controlarlo. Comienzan las preguntas del después, y si en algo coincidimos, es en el deseo de continuar con esa motivación diaria que vivimos estos días. Tenemos presente, la  intención de ceñirnos a ese pensamiento de; vive como piensas, o terminaras pensando como vives.

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