El resurgir de las cenizas

Amanece por segunda vez en nuestro paraíso por estos días, si te detienes por unos instantes podrás escuchar algo muy inusual durante nuestro viaje; un silencio pulcro.
Comenzamos la mañana con Juanra y Pablo, técnicos forestales del Cabildo. Ambos compartieron con nosotros una reflexión sobre sus vivencias en el incendio que afectó a La Gomera en el año 2012. En ese momento fuimos conscientes de la vinculación de los gomeros con la naturaleza, o como ellos la denominan, su santuario.
Ruta Siete ha colaborado en cada edición, de forma activa desde 2012, frenando los efectos de este incendio. Alicia y Fin, ruteros 2015, nos comentaron como lo vivieron de forma directa. Resulta curioso como ciertas acciones producen un efecto en cadena; es el caso de Fin, que decidió inscribirse en este proyecto porque los ruteros de ese año ayudaron a sus padres a reconstruir parte de su casa quemada, y éstos, emocionados, le transmitieron su energía y deseo de que viviese la experiencia.
Posteriormente, Juan Serantes, nos indicó cómo realizar nuestro plan de mejora personal una vez finalizado el viaje.  Más tarde nos acercamos a Valle Gran Rey, donde pudimos disfrutar de tiempo de playa y un pequeño recorrido por antiguas calles con solera. Por el camino hicimos una parada en el mirador de César Manrique, resulta curioso como éste se mezclaba con el entorno, casi susurrando al paisaje.
Para finalizar el día, compartimos una cena comunitaria y realizamos un juego de Cluedo. Si algo hemos sacado en claro de este día es la actitud positiva ante situaciones inesperadas, en propias palabras de una persona afectada por el incendio; tengo nada y todo para seguir adelante.

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