En busca de la ruticidad

Suenan las alarmas y, aunque parezca efecto de nuestra imaginación, ya da comienzo la aventura.
Mochilas en su sitio, chapas identificativas colocadas y mucha energía para afrontar el primer desafío, donde tuvimos que explotar la creatividad para dibujar nuestros propósitos ruteros, en el reto que nos planteó BBVA. Tras dejar volar nuestra imaginación, es necesaria una escala técnica en el municipio de Arucas, donde nos enfrentamos a la primera compra del viaje en Hiperdino con la esperanza de haber hecho bien los cálculos.
Con las bolsas llenas, tomamos rumbo a Moya, donde su alcalde Hipólito nos dio la bienvenida al lugar que será nuestro hogar durante los próximos cinco días. Una vez acomodados en el Albergue del Corvo y tras realizar diferentes dinámicas de presentación llevadas a cabo por algunos compañeros, pudimos dar el paso para comenzar a estrechar los lazos que nos harán sentir una comunidad.
Después de un ilusionante día, nos disponemos a cenar y a descansar lo máximo posible para afrontar con energía la jornada de mañana.

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