Entrevista a Juan Serantes (borrador)

En una pequeña sala del albergue de El Cedro ponemos el punto y seguido (que nunca final) a las personas que se han sumado a los cuarenta y cinco aventureros que empezamos este viaje. Las colaboraciones invitadas han sido una fuente inagotable de perspectivas y conocimientos, y es un privilegio que sea Juan Serantes, fundador y director ejecutivo de Ruta Siete ULPGC, quien ponga las últimas palabras a una experiencia inolvidable.
Segoviano de familia gallega, llegó en 1998 a Gran Canaria buscando el mar y persiguiendo aprender sobre Ciencias del Deporte. Cuando comprendió que se había convertido en aquella persona que perseguía ser comenzó a plantearse retos “empiezas a poner tu talento a servicio de los demás de manera inconsciente, piensas en qué puedo hacer con lo que yo he aprendido para crear un cambio”. El proyecto Ru7a surge como un pequeño laboratorio donde poder crear situaciones que había visto que tenían una influencia positiva en la gente. Mirando en retrospectiva reconoce que explicar la experiencia ha sido una de las mayores dificultades que se ha encontrado “a veces decimos que Ru7a no se puede explicar. Es verdad que no se puede, igual que no se puede transmitir lo que es un amanecer para quien no lo ha visto, pero sí puedes describirlo. Creo que Ru7a hace un viaje con personas para que, al final, se encuentren más empoderadas para incorporarse a los ecosistemas que están cambiando el mundo.”
Además de Ru7a, Juan Serante gestiona el Hostal Colaborativo Calalas en Nicaragua, por lo que se revela obligatorio preguntarle qué le mueve a hacer de la contribución social su estilo de vida. “El estar rodeado de gente que te inspira, que tiene ganas, que te motiva, es lo que te hace feliz. Esa es mi razón individual.”
Juan Serante nos ha acompañado durante la última isla de nuestra aventura y explica que cuando Ru7a se lo permitió comenzó a alejarse para poder disfrutar de otra manera. Sostiene que en esta edición esperaba encontrarse con lo que vio, con las chicas y chicos de Ruta Siete, y que para él sería un éxito que, al final del viaje, la Coordinación Técnica se sienta satisfecha con el trabajo que se ha realizado
Una de sus preocupaciones principales, y que se vincula a los pilares de Ruta Siete ULPGC, es cómo enseñamos hoy en día lo que es importante (valores, habilidades sociales, motivaciones, etc). “Hay cosas que no se pueden enseñar pero sí se pueden aprender. Cuarenta y cuatro personas pueden ser maestras de una, y se puede dar sistemáticamente en un montón de áreas, y aunque no sepamos cuáles se van a mejorar o a aprender sabemos que se van a entrenar muchas.”
Valorando la juventud de hoy en día, Serantes mantiene una actitud de plena confianza. Explica que estamos asistiendo al fin de un ciclo, que estamos rompiendo con muchos de los estándares que nos preceden: “Vuestro sueño no es tener un edificio con vuestro nombre encima, valoráis más las experiencias que las cosas, sois más altruistas por ADN cultural.”  Entre sus objetivos está trabajar con los más jóvenes, no asumiendo por el momento un público más adulto, aunque sí espera que aquellos que tenemos acceso a este tipo de experiencias llevemos lo aprendido a todas nuestras esferas.
Entrando en un terreno más personal, merece una mención aparte su madre, y es que cuando él la trae a colación parece querer transmitir un sinfín de emociones inspiradoras. Mujer deportista, independiente y resuelta, es un eje vertebrador en la vida de nuestro protagonista: “Es un ser humano excepcional, y a mí eso me ha permitido crecer  con apoyo para poder hacer cualquier cosa.” Considera que, tanto a él como a sus hermanos, su madre les ha sabido transmitir una confianza en sí mismos abrumadora, de manera que se ven capaces de hacer cualquier cosa. Le encantaría poder acercarla a Ruta Siete ULPGC invitándola en alguna edición ya que, considera, tiene un compromiso innato con la educación: “Su mantra es niños independientes y queridos. Yo me hice el carné de la biblioteca con seis años, y la matrícula del colegio desde 2º de Primaria. Mi madre nunca nos trató como si fuésemos idiotas”. 
Serantes identifica sus recuerdos como pilares fundamentales en su día a día. Los momentos vividos y las experiencias reconfortantes le acompañan en la misma medida que la gente que le rodea, recordándole así quién es: “Me ponen en la versión más básica de mí mismo, y es una versión con la que me encuentro cómodo, es un buen reset”. Habla de la buena suerte de no haber perdido a gente por mala suerte, y afirma estar rodeado de grandes personas que poseen muchísimo talento. 
Juan no define su estilo de vida como algo diferente a lo que la mayoría de personas hacen «en el momento en el que empiezas a tomar decisiones tirando un poco de instinto y la vida se comienza a convertir en algo que te gusta profundamente, tu forma de vivir es algo evidente”. De este modo, considera esencial comprender a los demás, asumir nuestra responsabilidad individual en el proceso de toma de decisiones y nunca intentar imponer nuestro criterio; hay que entender que lo que uno hace no es lo mejor, y que los otros tienen también sus razones para actuar de una forma determinada. Ha definido la “esclavitud del propio personaje” como algo a evitar, y es que él considera que debemos tomar conciencia de nuestro personaje para autorizarnos a ser quienes queramos ser.

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