Hoy, sexto día, hemos amanecido por primera vez en Fuerteventuura, la isla desértica. Un ambiente de celebración recorría los pasillos esta mañana: ¡Ashley ha cumplido 21 años!. Además, gracias a Laura y su enérgico «buenos días» con sabor a gran final (la misma canción nos ha acompañado) hemos empezado el día con buen pie. Comenzamos con un traslado en guagua que nos lleva al pundo de inicio un sendero: ibamos a recorrer 5 km caminando alrededor de una pelada montaña volcánica. Durante este sendero, llamado Calderón Hondo, hemos podido gozar de la rebosante sabiduría de Jose Antonio, biólogo y experto de la zona que se ha encargado de llenar nuestros cráteres de conocimiento. Al terminar nos hemos dirigido al Pabellón de deporte de Corralejo, allí hemos sufrido una transformación hasta integrarnos en la energía y euforia de los niños de La Oliva, con quienes hemos podido comprobar que la imaginación no tiene límites. Al finalizar, Leire, concejala de deportes del ayuntamiento, nos ha inundado de motivación al explicarnos sus experiencias de viaje. El punto y seguido de esta intensa mañana ha tenido lugar en la costa. Una playa emblanquecida ha acogido nuestro momento de reposo: baño, bocadillo y el mejor ambiente familar gracias a la música de la mano de nuestros compañeros ruteros. ¡Pero no termina aquí! Con la pilas recargadas hemos emprendido el camino de vuelta hasta llegar al Centro de día. Allí, la gentileza de los más mayores del municipio ha amenizado nuestra tarde y nos hemos podido sumergir en una vertiente tradicional de la isla: su música, con instrumentos como el laud y el timple; y su danza (sobretodo fólias e isas). En definitiva, sus raíces. Esto ha significado, sobretodo para los de fuera, un gran descubrimiento. Finaliza el día con una última inyección de celebración: soplamos las velas, disfrutamos de la tarta y alcanzamos el clímax al escuchar las creaciones musicales de Ardi, rutero del 2012, que acompañado de otros ruteros en su actuación no nos deja indiferentes.
Fuerteventura empieza pisando fuerte
