Fuerteventura, Forte-Ventura

ARMAS surcó el agitado mar entre Gran Canaria y Fuerteventura, no sin que algún rutero sufriese malestar. El viaje fue largo, así que los ruteros aprovechamos para ir cogiéndole el truco a los talleres: artes plásticas, música, vídeo, fotografía y literatura, en beneficio de la comunidad de RU7A.
Fuerteventura, una isla desértica, de infinitas playas ventosas, serpentean barrancos que tímidamente verdean en sus anchos valles. Aunque es conocida por su turismo de sol y playa, tuvimos la suerte de conocer la Forte-Ventura más auténtica: una finca que aunaba granja, quesería y huerta, en la que se pueden degustar productos típicos y adquirirlos. Es mágico poder llevarte a casa el queso de las cabras que acabas de acariciar y el trabajo de las personas que te han hecho sentir como en casa.
La confirmación como grupo unido ha llegado a través de las actividades de colaboración que hemos realizado para el municipio de Puerto del Rosario: limpieza de playa y pueblo de Los Molinos, rehabilitación de un parque y la limpieza del huerto e invernaderos del albergue de Tefía. En todas ellas hemos invertido menos tiempo del esperado gracias al chip de altruismo y motivación que de serie llevamos los ruteros. Somos conscientes que ya de nada sirven los individualismos, el cambio radical positivo que sufren los espacios en los que intervenimos, gracias al trabajo coordinado de los 45, nos regalan resultados gratamente positivos.
El deporte popular es un buen medio a través del cual poder entender parte de la cultura de estos pueblos que nos acogen. La mayoría de modalidades deportivas surgen de las actividades físicas que se debían realizar para cumplir el jornal, o las tareas cotidianas de sustento de la población. Una de las más impactantes ha sido sin duda la del salto del pastor, una actividad que empezó dentro de la actividad trashumante para cruzar barrancos y evitar rodeos, los pastores utilizaban este palo largo a modo de pértiga. También, en el juego de la lata podemos deducir el carácter beligerante de los antiguos pobladores que utilizaban palos de madera debido a la escasez de metales.
Fuerteventura nos ha hecho, como su nombre indica, más fuertes. Esperamos afrontar Lanzarote con este ánimo que va in crescendo.

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