Un nuevo día comenzó en La Gomera y los ruteros nos aventuramos en una limpieza por grupos a lo largo de un barranco desde el cual podíamos disfrutar de unas hermosas vistas a la costa de la isla. A continuación, fuimos a una residencia de ancianos con ánimos de transmitir y contagiar la energía positiva de la marea azul y a un colegio para levantar la sonrisa de muchos niños con distintos juegos y dinámicas divertidas. Para finalizar la mañana, nos dimos un baño refrescante en la playa de Santiago, un lugar que invitaba a sentir la brisa y el mar del océano atlántico, y luego tuvimos el placer de almorzar una deliciosa paella gracias a la honestidad y generosidad del alcalde de Alejaró.
Entrada la tarde, volvimos a nuestro hogar y comenzamos un nuevo Reto Creativo BlueBBVA, basado en responder a la gran pregunta del viaje: ¿Qué hemos aprendido en Ruta Siete que nos sirva para el futuro? Cada uno de los ruteros reflexionamos y compartimos como esta experiencia ha causado en nuestros interiores un torbellino de emociones y sensaciones que quieren continuar girando en nuestras vidas al finalizar esta maravillosa experiencia. Porque lo cierto, es que este viaje de la marea azul no terminará. Es simplemente el comienzo de una serie de olas de ilusiones, ganas y nuevos sueños.
Ilusiones, ganas y nuevos sueños
