Tras el imprevisto del día anterior, por fin pudimos coger el primer barco Armas de nuestro viaje nómada, el “Volcán de Tejeda”.
Desembarcamos en el puerto de Gran Tarajal, habiendo sido acunados previamente por el Océano Atlántico. Aún medio dormidos, en la Global fuimos despertando poco a poco al compás que marcaba la salida del sol en las Dunas de Corralejo. El primer contacto en tierras majoreras fue realmente espectacular y Natalia, una de nuestras exploradoras, dirigió una sesión de Taichi en la playa del Burro.
Seguidamente llegamos al polideportivo José Perdomo, gentileza del Ayuntamiento de La Oliva. Éste será nuestro campamento base en Fuerteventura.
El terreno virgen de la Isla de Lobos ha sido nuestra primera parada y Fran, el guardián, nos explicó que el nombre de Lobos se debe a la existencia pasada de focas monjes además de orientarnos en las labores de limpieza. Recogimos, sobre todo colillas, deseando que la próxima vez que los fumadores que ronden la zona se lo piensen dos veces para mantener esta Reserva Natural en las mejores condiciones.
Pudimos notar por primera vez el fuerte viento en la montaña de la Caldera, la cual, en su cima, regala vistas espectaculares. En el barco de vuelta lo pasamos muy bien con remojón incluido y risas múltiples. Hemos acabo la jornada con una sensación de nerviosismo por la nueva elección de grupos de trabajo. Ahora toca ducha, cena y al “saco” a descansar.
¿Qué nueva aventura nos espera mañana?
