Coaching y agitador de mentes. Profesión difícil de plasmar en palabras, esa es la que ejerce Juan Ferrer. Ayuda a las personas en sus luchas más internas. Cuando éstas están a punto de caer al más profundo abismo, las invita a reflexionar y les indica el camino que deben de tomar, siempre acompañando y nunca imponiendo soluciones. Una especie de gurú emocional.
¿En qué consiste su trabajo?
Mi trabajo consiste en gestar el cambio en organizaciones y personas. Plantearles preguntas para que ellos quieran cambiar y hacerles ver lo que ya saben, pero que no saben que saben. Que se den cuenta del beneficio de evolucionar. Busco soluciones más allá de la individualidad, en eso consiste mi trabajo.
¿Cómo se llega a ser un agitador de mentes?
Cuando trabajas tus miedos, tus resistencias, tus complejos, reflejas esos conocimientos en las personas. Intenté poner en valor todo ese trabajo interior, ayudar a los otros con mi trabajo. La formación es mucho trabajo interior, son luchas internas para detectar batallas. Una vez fui a un curso en Barcelona de coaching, me sentí perdido, y a la vuelta me di cuenta que llevaba veinte años entrenándome para esto.
¿Podría decir que su trabajo es un salvavidas?
Siempre. Para mí, supone una diálisis emocional. Descubrí que mi trabajo me permite oxigenarme continuamente. Cuando te pones a ayudar a una persona, relativizas tu dolor, te sientes útil y te regalan sabiduría de la vida para poder ayudar a otros. Salvavidas sí que lo es, todo el tiempo. Me ayuda a despertarme de mi inercia a dormirme en mis gilipolleces, en mis tonterías humanas.
¿Qué supone para ti descomponer y volver a reconstruir a la gente?
Es algo muy duro para la persona. Es un proceso de acompañamiento. Es importante desprogramar a la gente cuando está equivocada. Cuando te sucede por primera vez te asusta, luego ya quieres que te destrocen porque eso significa evolución.
¿Cómo ve usted el proyecto de Ru7a?
Si Ru7a fuera obligatorio para entrar a la universidad, habría otra universidad, porque te despertaría actitudes y formas de pensar. Sería como actualizar el software. Son unos privilegiados. Ustedes están trabajando con unas herramientas tan innovadoras que ni las reconocen. Se les está haciendo pensar, reorganizarse, asumir responsabilidades, descubrir talentos, mejorarse como personas, entender los conflictos y a uno mismo, aceptarse, pasar por fases de incertidumbre, de caos, cambiar juicios… Estoy con ustedes porque me parece lo mejor que podría estar haciendo. Aquí hay un equipo humano preparado para acogerles, para empujarles a salir de la zona de confort. Esa honestidad y esos valores que aquí se viven, fuera de aquí no se encuentran. Por eso me parece tan potente el proyecto, así que aprovéchenlo.
