Kilómetros de sueño

Comenzaba el día como de costumbre, donde el despertador se disfrazó de Luismi tocando el ukelele. Más tarde, nos relajamos con la actividad de buenos días (Yoga) de nuestras compañeras Dolors y Claudia. Los estiramientos sirvieron para calmar los músculos, algo que ya era necesario.

Seguidamente organizamos el batallón para recoger y limpiar nuestra casa de los últimos cinco días. Parecía mentira el tener que hacer otra mudanza tan rápido e irnos de un lugar tan acogedor. Aún así, nos esperaba otra nueva gran aventura.
Por suerte, cumplimos con el timing sobradamente respecto a la hora de salida y pusimos rumbo al puerto. Una vez en el barco dirección a la isla de origen (Gran Canaria) aprovechamos para organizarnos con los talleres creativos y descansar. Al llegar a Gran Canaria, los canariones tuvimos la oportunidad de volver a ver a nuestros seres queridos. El encuentro fue corto puesto nuestro compañeros nos esperaban.
Ese tiempo de espera lo utilizamos también para organizar la compra con el nuevo grupo y conocer más nuestros gustos en la cocina. Posteriormente embarcamos en el último barco para llegar a la tercera isla del día: Tenerife. Un día largo donde nos esperaba otro trayecto en guagua para aterrizar en Fasnia… Fue llegar y besar la esterilla.

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