Nos despertamos por primera vez en la isla de la Gomera, entre una niebla espesa, y con Rubén como director de un enérgico deporte matutino. Empezamos la jornada con una senda por el magnífico Parque Nacional de Garajonay.
La ruta, que comienza en nuestro alojamiento (en el entorno del pre-parque), discurre hasta el espectacular Alto de Garajonay, distinguido por ser un yacimiento arqueológico de la época aborigen. Y allí todos, en el punto más alto de las isla, disfrutamos de una de las mejores vistas del archipiélago y observando algunas islas vecinas como Gran Canaria, Tenerife, El Hierro o La Palma.
De vuelta al alojamiento y entre un espeso manto verde, aprendemos con Paco las características del bosque de laurisilva, y a como diferenciar las diferentes especies de flora y fauna del parque. También, tenemos la oportunidad de aprender leyendas típicas de la isla como la Desollada de Peraza, o escuchar las interesantes vivencias de Ángel en su trabajo como escritor de un libro de aves sobre las islas Canarias.
Además, hoy tuvimos la oportunidad de disfrutar por primera vez una comida comunitaria entre todos los participantes de Ru7a, la cual supuso un punto de unión y contribuyó a generar la ya prácticamente adquirida identidad de comunidad. Por la tarde visitamos la playa de Santiago y terminamos el día con una reflexiva charla de Carlos Hernández sobre el optimismo que nos ha hecho activarnos y motivarnos a todos.
La Magia del Garajonay
