Por la mañana salimos desde nuestro hogar, el Lomo Jurgón, hacia Arucas, lugar de origen de varios ruteros. Allí tuvimos la suerte de poder asistir a una charla sobre primeros auxilios de la mano de dos ruteras expertas en salud. Fue muy útil y divertido, ¡lo hicieron genial!
Después, nos dividimos en dos grupitos e hicimos dos actividades de forma simultánea.
La primera, un viaje a un universo paralelo en el que solo existíamos nosotros. Y pensaréis, ¿Cómo es eso posible? Pues bien, “solo” hace falta un buen profesor, una buena idea, y unos auriculares. ¿A que suena bien? Pablo Sotoca nos regaló un momento de unión grupal que acabó en sonrisas, abrazos, y alguna que otra lloradita de emoción. Nos demostró que con creatividad y actitud se puede conseguir trasladar a un grupo de personas hasta lugares tan lejanos como la luna.
La segunda actividad también fue un viaje. Pero esta vez al pasado. Concretamente, a la vida de los antiguos labradores de Arucas. Tuvimos la suerte de conocer la historia de este oficio tan imprescindible en el municipio gracias a las maravillosas personas que actuaron y nos contaron historias en el Centro de Interpretación del Labrante. Conocer tan de cerca el proceso del labrado nos hizo valorar enormemente cada piedra colocada en obras de arte como la iglesia de Arucas.
Por la tarde, la aventura continuó, y estuvimos con la asociación «Conectados x Naturaleza», que nos enseñó cómo se usa la silla Joëlette y su importante uso en la vida de las personas con discapacidad motora. Además, estuvimos realizando una recogida de residuos del suelo de la costa y nos dimos cuenta del cambio tan grande que puede hacer un grupo de personas en un tiempo tan pequeño. ¡Juntos todo es mejor! 🙂
Para llegar a nuestro destino final, fuimos andando por la costa observando el increíble paisaje de las olas. Para nuestra sorpresa, llegamos a la playa de Bañaderos. Allí nos esperaban ruteros de ediciones pasadas, y el ambiente se curtía fresco, familiar y auténtico. Nos sentimos uno sin conocernos. Porque el ser rutero significa conexión, eternidad, y energía. No importa lo años que pasen, un rutero eternamente será rutero, la música siempre va por dentro.
