Una nueva isla, una nueva esencia. Jesús Zumaquero Garriga, músico cantautor de 39 años nacido en Sevilla, pero criado en Canarias, nos acompaña con su humildad y talento característico en esta nueva etapa del viaje colaborativo.
La Palma se hace eco de su voz y rasgueo a la guitarra mientras nos relata cómo comenzó su aventura en este mundo. Tras finalizar sus estudios de magisterio como profesor de Educación Física en Tenerife se desplazó a Murcia para participar en el certamen de música ‘’Cantigas de Mayo’’ donde recibió el premio a la mejor canción, lo cual le sirvió como impulso para comenzar una nueva etapa de su vida en Madrid. Este fue el momento en el que se percató de que su música podía ofrecerle los medios necesarios para vivir y, más importante aún, para vivir siendo feliz. Esta felicidad está ligada a las emociones que el público es capaz de transmitirle mientras está encima del escenario, tanto cuando deleita con sus canciones, como cuando el público le reconforta con un caloroso aplauso.
‘’Sudor y Sed’’ es la canción con la que se dio a conocer y le hizo tomar la decisión de dedicar su vida a la música. No obstante, son muchas otras canciones que supusieron a lo largo del tiempo un pilar fundamental para continuar dando pequeños pasos que le han hecho llegar hasta donde está actualmente. A día de hoy ‘’Dentro’’ y ‘’Amigo’’ son esos pasos citados que le están permitiendo abrirse nuevas sendas en ese mundo tan paradigmático como el de la música.
La interpretación de Jesús del poema ‘’Te Quiero’’ escrito por Mario Benedetti es, a juicio del propio autor, la mejor realizada hasta el momento. Mario tuvo la oportunidad de conocer esta versión gracias a Fernando González Luccini, musicólogo que se convirtió en puente de conexión entre Jesús y Benedetti, aunque en ningún momento hubo oportunidad de que ambos se conocieran de forma personal.
Jesús se considera un cantautor cuyo objetivo final no es la fama, sino el cariño verdadero que recibe de las personas que disfrutan de su música. Así pues, afirma que la fama es algo efímero y es la popularidad la que le permite mantenerse en este mundo. Aconseja a esas personas que quieren lanzarse a la música o a cualquier otra disciplina a dar lo máximo para ser la mejor versión de si mismos y de esa manera seguir luchando para mantener la pasión que hace que la llama no se apague, sin dejar atrás la credibilidad y la coherencia.
La pasión indiscutible de Jesús es la música, pero la docencia también forma parte de esa llama que se mantiene constante, pues confiesa verse en un futuro como maestro en un aula de primaria. Garriga admite que aunque este mundo es el que le ha permitido ser feliz ha tenido que dejar de lado aspectos o personas que consideraba importantes en su vida pero con los cuales se ha hecho consecuente, lo que le enfrenta al reto de continuar puliendo su pasión porque el hecho de abandonarla supondría asumir la responsabilidad de las decisiones que ha tomado.
Jesús comparte con nosotros una experiencia personal que le gustaría vivir, combinando dos de sus aficiones, viajar y surfear. Así, sueña con ir a las costar de Perú, Indonesia y Costa Rica con una tabla de surf bajo sus brazos dispuesta a vivir nuevas experiencias. Además, a la hora de hablar de sí mismo se considera una persona , por lo general, positiva, pero con dos vertientes que alternan ese positivismo con cierto grado de negatividad, consiguiendo con ambos aspectos formar el camino que le lleva a ser la persona que quiere ser. De esta forma la cita con la que se define es ‘’la única opción del hombre libre es poner un interrogante a la afirmación de ‘’esto es así’’”.
Con respecto al tiempo del que hace uso para acudir a Ruta Siete, afirma que para él supone un aprendizaje breve pero intenso, el cual se simplifica en conocer a las personas con las que comparte su tiempo en esta aventura y con el que logra una transformación en su vida de cara, especialmente, a la forma de afrontar las relaciones sociales.
Así es Jesús, un hombre que desde que visualizó la mínima oportunidad de convertirse en lo que siempre había soñado, no dudó en lanzarse al vacío y contar sus inquietudes mediante acordes y letras sin dejar de luchar ni un instante con toda su pasión por lo que quería y le hace feliz.
Nuevas sensaciones con Jesús Garriga
