Durante dos días Pablo Armas, ru7ero 2013, nos acompañó en la isla tinerfeña, donde mostró su pasión por el proyecto y por la música, su razón para vivir.
Tras una breve, pero intensa conversación, nos confesó que el proyecto le había cautivado, superando sus expectativas, ya que al principio la principal motivación era pasar treinta y cinco días con cuarenta y cinco universitarios. Pero no tardó nada en enamorarse de la filosofía ru7a y de lo que ello conlleva. “Ru7a lo que te da es energía para crear tus proyectos y seguir haciendo cosas, es lo bueno que tiene el viaje, que no se acaba aquí, sino que sigue” nos dice el chicharrero.
Hablándonos de su experiencia, nos contó que probablemente el reto más difícil sea la convivencia con personas tan distintas, aunque a la vez tan iguales. Nosotros, que estamos en el ecuador del viaje hemos entendido la verdad de sus palabras y ha sido como vernos en un espejo.
“Háganse preguntas inteligentes, disfruten, aprovechen, conózcanse y déjense conocer” es el consejo que nos deja Pablo y que, sin duda, aplicaremos en lo que queda de camino de este viaje transformador.
Pablo Armas: Ru7a no acaba nunca si tu no quieres
