A falta de pocos días de finalizar nuestra estancia en Fuerteventura, hemos realizado una colaboración en un pueblo costero de la isla llamado Puerto Laja. Nuestra labor consistía en limpiar unos parterres, y al finalizar con la limpieza plantar unos tarajales, ayudando así al desarrollo de la flora autóctona. Allí mismo, recibimos la visita de una concejala y de la teniente alcalde de Puerto del Rosario, además de haber tenido el honor de recibir una mención por parte del ayuntamiento en una placa que colocarán en dicho parterre.
Después de haber realizado la colaboración fuimos a la playa de El Cotillo, en el norte de la isla; hacía un día espléndido y un chapuzón después de una mañana de trabajo no nos venía mal. Se acabó nuestro momento de playa para dirigirnos al pequeño pueblo de Tindaya, donde Juan Serantes nos dio a conocer la montaña sagrada que da nombre al pueblo. Allí, se nos permitió bajar de la Global para realizar una meditación o contemplación de dicho monumento natural, para luego volver al albergue de Tefía.
Llegados a nuestra “casa” realizamos el segundo reto creativo BlueBBVA del viaje; este consistía en escribir un relato corto eligiendo una de las siguientes temáticas: viaje transformador, aventura o comunidad. Finalizado el reto, nuestros compañeros Fran, Lorena y Delfín nos alegraron la tarde con un taller de teatro improvisado.
Y para finalizar nuestra jornada, adentrada ya la tarde, tuvimos el placer de observar la puesta de sol, además de las estrellas y entrar en un observatorio astronómico que se encuentra en el mismo albergue.
Plantando futuro
