Día 31: tenemos nuestro primer despertar en la isla de La Gomera. La instalación del lugar que nos acoge, nos permite realizar la actividad de Buenos Días al aire libre, como pocas veces lo hemos hecho durante el viaje. Hoy, realizamos una pequeña sesión de Body Combat, dirigida por nuestro compañero Carlos. Luego, como es costumbre, tomamos el desayuno y alistamos nuestra mochila de ataque para emprender un nuevo camino.
Después de caminar unos 20 minutos que nos separan de nuestra guagua de Global, subimos en ella. Nos llevó hacia el inicio de un sendero que nos llevaría a través del Pre-parque Nacional del Garajonay. Para empezar, nos activamos físicamente con la ayuda de nuestro compañero Simón. Desde el inicio, pudimos disfrutar de una llamativa vegetación verde que abundaba en todas las direcciones a nuestro alrededor. Después de tres horas, entre descansos, momentos de reflexión y dos pequeñas charlas de Juan Serantes y Javi Fernández, volvimos a encontrar nuestra guagua en otro punto diferente al de inicio.
Un poco después de las 12:30, tomamos un momento de descanso para comer el bocadillo del almuerzo y recomponer energías, disfrutando de un baño en la playa. Casi dos horas después, volvimos a la guagua, y de manera algo curiosa, pero a la vez fantástica, la Coordinación decidió parar para tomar un descanso de 5 minutos, pues hacía bastante calor. En ese momento, coincidimos con un compañero de la Gran Final, Alejandro. A muchos nos sorprendió encontrarlo allí, con su maleta en los hombros, realizando su propio viaje por las islas. Ofrecimos darle un pequeño aventón, y sin duda, nos dio un subidón de ánimo que nos hacía falta.
Con estas ganas de continuar el día, llegamos al alojamiento, en donde nos esperaba una charla dirigida por Carlos Serantes. Ésta, continuaba la línea de las charlas de los días pasados, acerca del emprendimiento y la participación en proyectos. Por medio de un ejercicio práctico, Carlos desarrollo este momento del día.
Luego, vino Alicia, rutera 2015. Ella es de acá de La Gomera y nos a enseñó algunas cosas acerca del silbido gomero. Después de una explicación del origen y del uso de este patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad, intentaron enseñarnos la ejecución del silbido, ante lo cual, nos dimos cuenta de lo difícil y bonito que es.
Para cerrar el día, el grupo de ruteros nos dividimos en diferentes actividades paralelas. Algunos cocinan bajo nuestro nuevo formato en el cual disponemos de una cocina, cosa que sucede por primera vez en todo el viaje; y otros hacen diversas actividades de talleres creativos, aseo, y actividades para mañana.
