El día de hoy lo comenzamos con una dosis extra de energía realizando una actividad mañanera de bodycombat. Más tarde y tras el último desayuno majorero nos dispusimos a limpiar la que ha sido nuestra casa durante los últimos cinco días para dejarla un poco mejor que como nos la encontramos. Justo antes de partir vivimos un momento con raciones dulces y amargas despidiendo a Guille, Edu, Esther y Miren, cuatro maravillosas personas que nos han acompañado durante parte de este viaje. Cuando subimos a la guagua todos/as teníamos una sensación muy curiosa debido al momento previo que acabábamos de vivir. Antes de llegar al puerto pasamos un rato muy agradable y tremendamente emocionante para algunos/as en un centro de personas mayores con diversos tipos de demencia con los que charlamos, realizamos actividades de activación cognitiva y bailamos al son de las canciones con las que nos deleitó nuestro fantástico taller de música. Más tarde y entre lágrimas volvimos a la guagua que nos trasladó al puerto desde donde, tras algunas horas disfrutando de nuestro tiempo de paisano, embarcamos rumbo a Lanzarote.
Pisando ya tierra firme la guagua nos desplazó, con algún que otro percance, a realizar la compra y de ahí hacia nuestro nuevo alojamiento, el pabellón del municipio de San Bartolomé. Así finaliza otro intenso y feliz día rutero.
Próximo destino Lanzarote
