Llevo 4 meses trabándome cada vez que se me pregunta por Ruta Siete.
15 días, 5 barcos y 4 islas. Infinitas miradas, innumerables sonrisas, imborrables momentos, cientos de abrazos y decenas de besos he necesitado para construir mi propia idea de RU7A.
¿Viaje transformador? ¿A caso RU7A nos cambia?
No se trata de una transformación, sino de un despertar que nos permite proyectar lo que realmente somos, es decir, a compartir lo que creemos a través de hechos. Para que nuestro “soy” y sus “eres» tengan la máxima coherencia.
Este proyecto nos hace perder el miedo a ser. Aquí se respetan las opiniones, se valoran los comportamientos, se refuerzan los caracteres.
En definitiva, se invita a ser; a ser como quieras ser, a ser libre.
