Reloj de sol

«¡Qué rápido pasa el tiempo!». Es el penúltimo día en Tenerife y esta frase encabeza nuestras conversaciones. Los días se adelantan al reloj pasando delante de nuestros ojos a la velocidad de la luz. Dicen que después de 21 días nuestros actos se convierten en hábitos y estamos a tan solo 24 horas de despertarnos a las 6 AM y ponernos a bailar de forma automática.
El Teide ha despedido este viaje a Tenerife. Tras 8 km de sendero los 3718 metros han dejado boquiabiertos incluso a los tinerfeños. El centro de interpretación del Parque Nacional Las Cañadas del Teide contaba la historia de Guayota, el diablillo que custodiaba el por aquel entonces llamado Echeyde. Es díficil no contener el aliento, no sacar fotos saltando a la vez o abrazándonos como si fuéramos una familia. Quizás ya lo seamos…El Sol se alzaba en nuestras testeras ofreciéndonos un almuerzo en Los Roques García, con panorámicas volcánicas propias de un montaje de Hollywood. Por suerte, podemos disfrutar de un cine natural y en buena compañía.
Tras reflexiones y conversaciones en la guagua, el artista multidisciplinar Ángel Vallecillo nos brindó una charla sobre las dudas. Esas forasteras que se cuelan en nuestras mentes. El instinto, la voluntad o la lealtad hacia uno mismo son tres de sus pilares para alcanzar el bienestar personal.
Por último, se comunicaron los ganadores del reto creativo de fotografía de BBVA, a través del cual fue captada la esencia de Fasnia. Pudimos ver el lado más reportero de nuestros compañeros, los cuales deambularon por el municipio para capturar el mejor instante.
La noche nos pisa los talones y se cuela en nuestros sacos. Mañana nos espera una nueva isla, una nueva aventura, un nuevo comienzo.

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